Francisco Antonio Campos, de esta vecindad, como curador ad litem del menor José María Ortega, hijo de don Pedro Ortega y de doña María Carlina por la presente vende a don Mariano Cadena, de esta vecindad, una casita de paredes de edificio bajo, cubierta de madera y teja, situada en la Calle de Cantarranas, y es la que atraviesa desde el confín de la Calle de San Cristóbal a la del molino arruinado de Cagigas, compuesto de 10 y cuarta varas de frente hacia el sur, dicha calle en medio y del otro lado solar de los herederos de María [Terrazas]; de fondo tiene 46 varas hacia el norte, lindando con terreno del Regidor don Francisco Sáenz de Santa María; por el poniente con casa del comprador; y por el oriente con casa de Trinidad Rivera. La vende en precio de 220 pesos.
El Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, albacea de su padre don Francisco Javier de Ulloa, otorga que vende a favor de don Ricardo González, un pedazo de solar con unas paredes comenzadas y un pozo, situado en la Calle que atraviesa de San Cristóbal a la del Molino, que nombran de Cagigas, con 23 varas de frente que lo hace a la banda del sur y del otro lado solar de don José Cabañas, y 43 de fondo por donde linda con solar de María Carlina, y por el Poniente con otro de don Domingo Aravalles. La venta la hace por 250 pesos.
José [de] Molina, de esta vecindad, vende a don Francisco Javier Fernández de Ulloa, de esta misma vecindad y comercio, un solar que mide 23 varas de frente y 43 de fondo, el cual incluye un pozo, árboles frutales y 4 000 tejas, ubicado en el Barrio del Molino, el cual hace frente hacia el sur, calle en medio; por el costado del oriente linda con solar de María Carlina; por el norte, que es su fondo, con solar del Regidor don Francisco Sáenz de Santa María; y por el poniente con solar de Domingo Aravalles, en la cantidad de 200 pesos.