El Licenciado José María Durán, Abogado de la Real Audiencia de esta Nueva España, otorga poder general a don Manuel Palacios, Agente del Número de la Ciudad de México, para que lo defienda y demande en todos sus pleitos, causas y negocios civiles, criminales, eclesiásticos y seculares que tenga con cualquier persona, así como para que demande, perciba y cobre judicial o extrajudicialmente a todas las personas que le deban cualquier cantidad de dinero, frutos, efectos, mercaderías y demás géneros y bienes muebles o raíces.\t
Don Antonio Guillén, de esta vecindad y comercio, en virtud de una esquela que le dirigió su compadre don Pedro Farfán de los Godos, en el paraje de la Banderilla a los siete del corriente, por la que le confiere la facultad para el otorgamiento de este instrumento, y en uso de dicha facultad vende a don Manuel Palacios, vecino y del comercio del pueblo de Naolinco, una casa ubicada en esta Villa, en la Calle del Calvario, la que hace frente al poniente, y del otro lado casa que fue de María del Monasterio; por el costado del norte linda con callejón que de dicha calle va para la Barranca de Temazcalapa; por el costado del sur con casa de los herederos de don Roque Florido; y por el rumbo del oriente, que es el fondo, con solar que fue de doña María Chamorro del Monasterio, con 15 varas de frente y 70 de fondo. La vende en cantidad de 3 300 pesos.