Jácome Vela, carretero, vecino de México, se obliga de pagar a Juan Díaz Matamoros 600 pesos y dos tomines de oro común, por el precio de 49 bueyes.
Convenio celebrado entre Juan Pantoja y Jácome Vela, carreteros, para que Francisco de Santo Antón y su mujer, indios naturales de Calpulapa[ Capulalpan], les sirvan en sus cuadrillas hasta liquidarles las deudas por ellos contraídas.
Jácome Vela, carretero, vecino de la ciudad de México, se obliga de conducir 5 pipas de vino a la capital del reino, y entregarlas a Baltazar Rodríguez o a quien su poder hubiere.
María Rodríguez, viuda de José Cortés, vecina del pueblo de Jalapa, hija legítima de Jácome Vela y de Mariana Hernández, otorga su testamento donde declara fue casada con José Cortés con quien tuvo 3 hijos, al tiempo de casarse no trajeron bien alguno. Entre sus bienes se encuentra la casa de su morada, a María Isabel, esclava de 27 años más o menos y a su hija Antonia de la Rosa, mulata esclava, de 13 años. Nombra como albacea testamentaria y tenedora de sus bienes a Gertrudis Cortés y a Ángela Cortés, su hijas, y como herederos a sus 3 hijos.
Jácome Vela, vecino de México, se obliga de pagar a Tomás de Herrera, vecino de Jalapa, 170 pesos de oro común, los cuales son por razón del traspaso de una obligación que cobrará de Francisco López, vecino de México.
Jácome Vela, vecino de México, se obliga de pagar a Sebastián Díaz, vecino de Jalapa, 45 pesos de oro común los cuales son por razón de una deuda de Juan Martín Casillas y unas fanegas de maíz.
Mariana Hernández, viuda de Jácome Vela, curadora de sus menores hijos nombrados Juan y María, recibe del Lic. Don Juan de Bañuelos [Cabeza de Vaca), presbítero, albacea y tenedor de bienes de Bartolomé Rodríguez, difunto, 22 mulas arria, 13 aparejadas de reata abajo y 9 en pelo en virtud de la manda y legado que Bartolomé Rodríguez dispuso en su testamento.