Melchor de los Reyes, carpintero, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Juan Camacho Rafael, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre y a su dita y crédito, compre la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que le pareciere; y una vez hecho barata y salida de ello, queden horros de todas costas y daños, hasta 4 000 pesos de oro común, de los cuales haga y disponga, según le tiene tratado.
Juan Camacho Rafael, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, dio su poder cumplido a Alvaro de Lorenzana, vecino de la misma ciudad, para que en su nombre y a su dita y crédito, compre la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que le pareciere convenir; y una vez vendido de contado, queden horros de todas costas y daños, 3 000 pesos de oro común, de los cuales ha de hacer y disponer, según le tiene comunicado.
Juan Camacho Rafael, vecino de la ciudad de México, se obligó a pagar a Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, y a su hermano, Juan de la Calleja, Regidor de la nueva ciudad de la Veracruz, 240 pesos de oro común, precio de 30 novillos, para fin del mes de marzo de 1616, todos juntos en una paga.
Melchor de los Reyes, carpintero, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Juan Camacho Rafael, dueño de sus carros, vecino de la ciudad de México, para que en su nombre y a su dita y crédito, compre la cantidad oro o plata labrada o por labrar que le pareciere convenir; y un vez hecho barata y salida de ello, queden horros de todas costas y daños, hasta 400 pesos de oro común, de los cuales haga y disponga, según y en la manera que le tiene tratado.