Jorge Méndez, residente en el pueblo de Chocamán, declara haber comprado un solar de casa con una chozuela que en él estaba hecha, de Luis Martín, indio natural de Tecamachalco, en 80 pesos de oro común que fue y es para Francisco López, por cuanto el susodicho le rogó le comprase el solar para él propio y así a su ruego e intercesión se hizo la venta por la cantidad de dichos pesos de oro,los cuales me dio a entrego Francisco López en reales de plata.
Francisco López, vecino de la ciudad de Tepeaca, se obliga de comprar a Melchor de Valdéz, Clérigo Presbítero, todos los novillos que lleva en una partida que al presente tiene en sus estancias, pagándole a 3 pesos y 6 tomines de oro común los que sean de edad de 3 años y a 2 pesos los de menor edad.\n
Francisco López, estante en el pueblo de Tlalixcoyan, otorga poder a Juan Fernández, vecino de dicho pueblo, para que pueda cobrar de Alonso Romero, residente en el mismo pueblo, 400 pesos de oro común que el susodicho le debe por escritura pública.\n
Juan Fernández, vecino de Tlalixcoyan, vende a Francisco López, estante en este pueblo, 10 mulas de diferentes hierros y colores, por precio cada una de 55 pesos de oro común, que suman y montan 550 pesos.\n
Francisco López, como principal, y Juan Fernández, como su fiador, vecinos del pueblo de Tlalixcoyan, se obligan a pagar a Francisco de Oliveros, Corregidor de la provincia de Huatusco, 60 pesos de oro común, los cuales son por razón de 120 bobos que le dio Oliveros a Francisco López para que los llevara a la ciudad de México, a razón de 4 tomines bobo.\n
Francisco López, estante en el pueblo de Tlalixcoyan, se obliga a pagar a Juan Fernández, vecino de dicho pueblo, 150 pesos de oro común, los cuales son del resto de 550 pesos de oro en que compró al susodicho 10 mulas de diferentes hierros y colores, las cuales hipoteca como seguro de la deuda.\n
Ante José de Sandoval, Corregidor por Su Majestad de este partido, pareció [Francisco] López, mayoral de la estancia de Gaspar de Rivadeneira, para registrar 1 407 reses, las 600 de ellas vacas y los demás toros y novillos, en virtud de una licencia de Juan Romero de 2 000 vacas. De las reses que lleva ajenas son seis del Canónigo Santiago, dos toros y un novillo de la Hacienda Grande, un toro y un novillo de Juan Romero. De cuya partida de ganado, ordenó el corregidor no pasar ninguna vaca del puente del ingenio so pena de las ordenanzas y el ganado ajeno ordenó se deposite en Juan de Moya, vecino de este pueblo, el cual otorgará de ello depósito. Y estando presente Bartolomé Díaz, a cuyo cargo está el dicho ganado, dijo que cumpliría lo ordenado y el dicho Juan de Moya se constituyó depositario de las seis reses, toros y novillos.
El Capitán [Miguel] de Orbaiceta, Alcalde Mayor de este partido, Juez Comisario de este nuevo camino, de visita en la cárcel de dicho pueblo, halló presos a Manuel López por causa criminal y querella que en contra de él dio Juan de Etor; a Juan de la Cruz negro esclavo de Francisco López por denuncia de Lope de Gainza, Alguacil Mayor por haber huido; Marcos de la Cruz, por causa criminal; Juan Francisco, indio que está preso por solicitud de una india sobre haberle sacado un machete, pero por no haber causa contra él se le dejó libre; y Melchor Baltazar, indio declaró estar preso por orden del Gobernador Pablo Jiménez, por 10 reales que debe de tributo y él como Alcalde Mayor mandó que pagándolos quede libre.\n
Francisco López, mayordomo y administrador de la hacienda de ovejas de los herederos de Juan García Guerra, vecino de Tariscoya [Tlalixcoyan], manifestó llevar en servicio de dichas ovejas los indios e indias siguientes: Francisco Canbalache [Cambalache] y Francisca, su mujer, y una muchacha hija suya llamada Juana y un hijo llamado Antón; Martín Hernández y Francisca, su mujer, con tres hijos nombrados Antonia, Andrés y Pedro; Melchor y María, su mujer; Juan Sinastle y María, su mujer; Joaquín y Francisca, su mujer; Francisco y Catalina, su mujer; Francisco, mulato soltero; Matías, soltero; Melchor Tehuacán, soltero; Joaquinillo, soltero; Luis, soltero; Dieguillo, criollo, soltero; Juanillo, criollo, soltero; Juan, soltero; Salvador el viejo, soltero, arriero. Asimismo, el corregidor le notificó que a los indios debe dársele buen tratamiento, no servirse de ellos contra su voluntad y pagarles por su trabajo conforme a lo dispuesto y ordenado nuevamente por Su Majestad.
Francisco López, vecino de este pueblo, manifestó 400 pesos de ropa de Castilla y de la tierra, así también de jabón, cacao y azúcar, que tiene en dos tiendas, una que asiste el susodicho, y la otra que tiene su mujer Bernardina de Baeza, en las casas suyas donde vive, y de lo que resulte de la venta pagará la alcabala.\n