Testamento de Beatriz de Campos, vecina de Jalapa, viuda de Francisco Gracía, natural de la Villa de Ayamonte, en los reinos de Castilla, hija legítima de Cristóbal Romero Matamoros y de Inés de Mendoza, su legítima mujer.
Juan Mejía Navarrete, maestro de albañil, vecino de Jalapa, vende a Doña Sebastiana de San José y de la Gasca, de la misma vecindad un solar en este pueblo, el cual linda por una parte con casas que fueron de Beatriz de Campos, y hoy posee Manuel de la Peña, maestro de herrero; y por la otra, con el callejón que está a linde de las casas de Domingo Díaz, en la Calle Real, yendo de la plaza de este pueblo a la Veracruz, libre de censo, hipoteca y otra enajenación, por el precio de 50 pesos de oro común
Fray Francisco Felguera, hermano mayor del hospital de convalecientes de Jalapa, dio en arrendamiento a Juan de Cabrera, vecino de Jalapa, maestro de carpintería, unas casas de morada cubiertas de paja, en este pueblo, linde con casas de Rodrigo Hernández, y por la parte de abajo, con casas de Beatriz de Campos, las cuales son bienes propios del hospital, por tiempo de dos años y al precio de 28 pesos de oro común anuales que habrá de aplicar en en el reparo de dichas casas.
Domingo Díaz, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Jorge Rodríguez o a Pedro González Hurtado, 300 pesos de oro común que quedó debiendo Beatriz de Campos, para fin del mes de abril de 1619, puestos en la nueva ciudad de Veracruz o en este pueblo de Jalapa.
Manuel de la Peña y Juan Mejía, vecinos de Jalapa, albaceas de Beatriz de Campos, difunta, solicitaron al Capitán Don Antonio Rosel y Lugo, Alcalde Mayor de Jalapa, un traslado del testamento, codicilio e inventario de los bienes de la dicha Beatriz Campos, que otorgó a Juan de Oceta escribano público que fue de esta provincia.
Codicilo de Beatriz de Campos, natural de Ayamonte, en los reinos de Castilla, vecina de Jalapa, viuda de Francisco García, por el cual dispuso se le diera un solar a su hija María de la Cruz; asimismo, nombró a Manuel de la Peña y a su nieto Juan Mejía Navarrete como sus albaceas.
Juan Rodríguez, zapatero, vecino de Jalapa, vende a Domingo Díaz Costa, barbero, vecino de Jalapa, un pedazo de casa de piedra y barro cubierta de paja, que hubo de Juan Marroquín, situado en la Calle Real, linde con casas y solar de Beatriz de Campos y con mitad de casas del finado Juan Marroquín, cuyo heredero dicen es Rodrigo Betancourt, de 11 varas y media de ancho y de largo hasta la pared de la cerca de las casas del hospital de este pueblo, por el precio de 150 pesos de oro común.
Beatriz de Campos, vecina de Jalapa, viuda de Francisco García, hizo gracia y donación a Juan Mejía, esposo de su nieta Ana Caro, de un solar que hubo y heredó de su yerno Juan Bautista Moliner, ubicado en la Calle Real del camino que va para la nueva Veracruz, linda con casas de Domingo Díaz y de la otorgante.