Don Antonio Gomila, vecino y del comercio de esta Villa, cede, vende y traspasa una tienda pulpería ubicada en la última esquina de la Calle del Beaterio, de cuyos enseres se ha hecho avalúo y ha importado la cantidad de 2 700 pesos 7 reales, la cual traspasa a don Santiago Sáenz de Sarabia, de esta vecindad y comercio, quien pagará en el término de un año. Por otro lado, siendo la casa en que se haya la tienda de la pertenecía del otorgante, en la que actualmente vive el Subteniente del Regimiento de México, don Antonio de Mora, la da en arrendamiento a dicho don Santiago por el término de cinco años y por la mesada de 30 pesos. Igualmente arrienda a dicho don Santiago dos asesorías que tiene en los bajos de su morada por precio de 10 pesos mensuales.
Don Antonio de Mora, Subteniente del Regimiento de Infantería de México, residente en esta Villa, otorga poder especial a don José María Mora, Vista [sic] de la Aduana de la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que cobre a los señores de la testamentaria de su difunto padre las cantidades que le deban.
Don José Sánchez Carrasco, natural de la Ciudad de Granada, transeúnte en esta Villa, hijo del difunto don Ceferino Sánchez Carrasco, y de doña Rosa Maldonado, otorga su testamento donde declara ser casado con doña María Dolores Pérez, la que era de estado viuda, y no trajo caudal alguno, procrearon 2 hijas. Manifiesta que sus bienes están registrados en una memoria de efectos que sacó de Cádiz, cuyo costo ascendió a 50 000 reales de vellón, todos de su pertenencia, dichos efectos se hallan en la Capital de México, en poder de don Manuel Urquiaga. Nombra Albacea a don Antonio Mora, vecino de México, residente en esta Villa, y del remanente líquido de sus bienes nombra como sus únicas herederas a sus hijas.
Don Antonio Serevani y Mora, Subteniente del Regimiento de México, residente en esta Villa de Xalapa, vende a don Juan de Unanue, vecino de la Ciudad de la Nueva Veracruz, una esclava negra, natural de Guinea, nombrada María Dolores, la que compró de don Alberto Candau, en la ciudad de la Habana, y ahora vende en 400 pesos de oro común.\t