\nSe tomó la razón de 2 pipas de vino en 12 barriles, que lleva Nicolás de Utrera en su recua, para entregar en México a Cristóbal Jiménez.\n
Nicolás de Utrera oficial de carpintero, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Ana de Alfaro, viuda de Sebastián Méndez, vecina de Jalapa, 425 pesos de oro común que restan de 600 pesos, valor de unas casas que le vendió en la nueva ciudad de la Veracruz, en esta manera: 150 pesos para dentro de los veinte días siguientes, y los 275 restantes ocho meses después de la fecha de esta escritura.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, en nombre de Antonio Carnero, mercader de negros, vende a Nicolás de Utrera, carpintero, vecino de Jalapa, un negro llamado Juan, bozal, de nación Angola, de 15 años de edad, con las tachas y enfermedades que tuviere sujeto a servidumbre, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 340 pesos de oro común.
Francisco de Escalante y Meza, vecino de Los Ángeles, vende a Nicolás de Utrera, vecino de Jalapa, un negro bozal de nación Angola, nombrado Ventura, de 20 años de edad, con las faltas, tachas y enfermedades que tuviere, recién venido de Angola, por el precio de 380 pesos de oro común.
Domingo Rodríguez, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Nicolás de Utrera, vecino del mismo pueblo, 205 pesos de oro común, precio de un pedazo de tierra que era de Juan Bautista Marín, para de la fecha de esta escritura en 20 días primeros siguientes.
Ana de Alfaro viuda, vecina de Jalapa, como albacea de su esposo Sebastián Méndez, difunto, vende a Nicolás de Utrera, oficial de carpintero, vecino de esta provincia, unas casas de morada hechas de madera en la ciudad de la nueva Veracruz, por el precio de 600 pesos de oro común.
Nicolás de Utrera, vecino de esta provincia, vende a Francisco García, residente en esta provincia, una negra esclava llamada Juliana, de nación Angola, de 20 años de edad, con todas sus tachas y enfermedades que tuviere, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 300 pesos de oro común.
Juan Cid, vende a Nicolás de Utrera un negro llamado Juan Antonio, de 16 a 18 años de edad, sujeto a servidumbre, sin asegurarlo de ninguna tacha o enfermedad, por el precio de 350 pesos de oro común.
Cristóbal de Lozana Salazar, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Nicolás de Utrera, carpintero vecino de esta provincia, 300 pesos de oro común que restan de 600 pesos, precio de unas casas de morada ubicadas en la nueva ciudad de Veracruz, un año después de la fecha de esta escritura.
Francisco García, herrero, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a Nicolás de Utrera, residente en ella, 300 pesos de oro común, precio de una negra esclava llamada Juliana, de tierra Angola, en esta manera: 100 pesos para de la fecha de esta escritura en seis meses corridos, y los 200 pesos restantes, para fin del mes de marzo de 1620.