Don Antonio Varela, vecino de esta Villa, como apoderado de don José Justo Rico, marido legítimo de doña María Álvarez, vecinos de México, vende a don José Fernández de Castañeda, de esta misma vecindad y comercio, un solar ubicado en el paraje de la Alameda, en la cantidad de 170 pesos.
Don José Fernández de Castañeda, de esta vecindad, vende a don Pedro Hernández, un pedazo de solar que está dividido en dos partes, Calle de la Alameda en medio, y en él una casita de paredes cubierta de madera y tejas, y una hortaliza de verduras, situado en la calle que del molino viejo de Maniau atraviesa a la Alameda, y contigua la hortaliza a la ciénaga de ésta, deslindado por el fondo al sur con el arroyo de las aguas que desde el mismo molino entran en ella. Cuya propiedad compró de don José Justo Rico, y hoy vende al precio de 1 100 pesos de los que el comprador reconocerá sobre la misma finca a censo redimible de un 5 % anual, por el término de 5 años que empiezan a contarse desde esta fecha, la mitad del capital, 550 pesos, a favor de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen, y la otra parte a favor de él.\t