Ante Juan Ortiz de Zúñiga, Teniente de Alcalde Mayor de esta provincia, Francisco de Pro, vecino de Jalapa, como albacea de su esposa Leonor de Sahagún, hizo inventario de los bienes que quedaron al ocurrir su fallecimiento.
Francisco de Pro, vecino de Jalapa, albacea y tenedor de los bienes de su esposa Leonor de Sahagún, difunta, y en cumplimiento de la cláusula de mejora que la susodicha ordenó en favor de Juana de Pro, su hija, del tercio de sus bienes y remanente del quinto, hizo entrega de las joyas, vestidos, camas y almohadas a Ana Ruiz, abuela de Juana de Pro.
Francisco de Pro, vecino de Jalapa, con motivo del próximo casamiento de su hija Juana de Pro, pidió a Don Melchor de Rivera [y Avendaño], Alcalde Mayor de esta provincia, interponga su autoridad para que su suegra Ana Ruiz, le devuelva los bienes que por disposición testamentaria de Leonor de Sahagún, le fueron entregados en custodia.
Catalina Ruiz y Ana Ruiz, vecinas de Jalapa, como hijas legítimas de Juan López Ruiz y Leonor de Sahagún, finados, dando cumplimiento a una cláusula del testamento de su padre, fundan junto con sus respectivos esposos, una capellanía de misas con 1791 pesos de principal, y 89 pesos cuatro tomines y seis granos de oro común anuales de renta, los cuales quedaron situados en el Ingenio de Maxtlatlán.
El Capitán Don Francisco García López y Doña Ana Francisca Matamoros, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, venden al Licenciado Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, cura beneficiado por Su Majestad del partido eclesiástico de Jalapa, dos casas, una grande y otra pequeña, ambas de piedra, cubiertas de teja, ubicadas en la calle que va de la plaza de este pueblo a la Veracruz; lindan por una parte, con casas de Tomás de Campo; y por la otra, con la de Ana González de Astudillo; hacen frente con casas del Alférez Don Miguel de Zamora, y del Alférez Don Antonio de Medina; las cuales heredó la otorgante de su madre Doña Aldonza de Vargas, con todas sus entradas, salidas, usos y costumbres, por el precio de 1600 pesos de oro común. Los 200 pesos a censo redimible, con una renta de 10 pesos anuales a favor del Convento de San Francisco de Jalapa, y los frailes tendrán la obligación de decir dos misas por el alma de Leonor de Sahagún, madre de Nicolás de Pro; y los 1000 pesos quedarán cargados a censo sobre dichas casas, pues los otorgantes tienen la intención de convertirlos en dote de una capellanía que pretenden fundar, y de los 400 pesos restantes, se dieron por pagados en reales de contado.
El Capitán Don Francisco García López y Doña Ana Francisca Matamoros, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, como albaceas de Doña María Aldonza de Vargas Matamoros, hermana de la otorgante, fundan una capellanía de misas por el alma de la difunta Doña María Aldonza y las de los instituidores, con 1000 pesos de principal que situaron sobre dos casas, una grande y otra pequeña, de piedra cubiertas de teja, ubicadas en la Calle Real, yendo de la plaza de este pueblo a la Veracruz; las cuales hacen frente con las casas de los alféreces Don Miguel de Zamora y Don Antonio de Medina; por otro lado, con las de Tomás de Campo, y por el otro, con las de Ana González de Astudillo, mismas que fueron vendidas al Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, uno de los curas beneficiados de Jalapa, con el cargo de los 1000 pesos de oro común; así como con otra carga de 200 pesos de principal y 10 pesos de réditos anuales en favor del Convento de San Francisco de Jalapa, que sin fundación y solo por cláusula dejó ordenado Doña Leonor de Sahagún, madre de Nicolás de Pro, quien vendió la casa grande con esta obligación a Doña María Aldonza de Vargas Matamoros.
Juan López Ruíz y Leonor de Sahagún, vecinos de Jalapa, dan carta poder a Pedro de Baldevalna, vecino de México, para que en su nombre cobre del Marqués del Valle, de Mario de Chávez, del factor de su Majestad y de Isabel de Luján, ciertos dineros que quedaron debiendo a su padre y suegro, Juan de Sahagún.
Testamento de Nicolás de Pro, natural de Jalapa, hijo de Francisco de Pro y de Leonor de Sahagún, vecinos que fueron de este pueblo.
Nicolás de Pro, dueño de su recua, vecino de la ciudad de Puebla de los Angeles, vende a Doña María Aldoza de Vargas Matamoros, unas casas de piedra cubiertas de teja, y su solar cercado de pared, ubicadas en la Calle Real que va de la plaza para la ciudad de Veracruz; lindan por una parte, con casas que le dio en dote de su hija Pascuala Gonzáles a Cristóbal de Salcedo, cirujano; y por la otra, con casas que dejó Doña Aldonza de Vargas y hacen frente con casas de Alférez Antonio de Medina; las cuales hubo y heredó de sus padres Francisco de Pro y Leonor de Shagún, difuntos, libres de censo, hipoteca, empeño y otra enajenación, por el precio de 500 pesos de oro común, horros de alcabala.
Francisco Martín, vecino de Jalapa, recibe de sus suegros Juan López Ruiz y Leonor de Sahagún, vecinos del citado pueblo, ciertos enseres domésticos, ropa para dama y caballero, unas casas de morada y ganados, como bienes dotales.