Doña Francisca de Vieyra y Sousa, de estado viuda, natural de Sanlúcar de Barrameda, vecina de la Ciudad de Veracruz, residente en esta Villa, mayor de 50 años, hija legítima de don José de Vieyra y Sousa y de doña Isabel Pérez, difuntos, otorga su testamento donde declara que hace más de 50 años contrajo matrimonio en Cádiz con don Manuel Martín Suárez, con quien procuró cuatro hijos que murieron en edad pueril. Ordena que la corta ropa de su uso se distribuya entre las pobres del Beaterio, por vía de compensación al trabajo y cuidado de asistencia que han dado a su persona. Deja a su sobrina doña María Josefa [Vieyra] un Lignum Crucis. Declara que su hermano, don Juan de Vieyra y Sousa, la dejó en su testamento como heredera usufructuaria de los réditos del remanente de su quinto y ampliándole por un codicilo la facultad de poder disponer de una parte a beneficio de su alma. Manda que se funde una capellanía con el principal de 2 000 pesos y gravamen de 12 misas aplicadas por su alma y la de su hermano, nombrando como patrono de ella a la Venerable Orden Tercera de esta Villa y por capellán al sacerdote que dicha mesa destinare, debiendo ser el padre más pobre. Nombra como sus albaceas, en primer lugar a don Manuel Antonio del Valle, en segundo lugar al Teniente Coronel don Juan Manuel de Bonilla y en tercero al Regidor y Alguacil Mayor don Carlos [Díaz de la Serna y] Herrero.
MX UV.USBIX ANX-P-0068-PX_0068_0129
·
Stuk
·
10/10/1804
Part of Archivo Notarial de Xalapa
MX UV.USBIX ANX-P-0065-PX_0065_0138
·
Stuk
·
02/10/1801
Part of Archivo Notarial de Xalapa
Doña Sebastiana Viera[Vieyra y Sousa], natural de la Ciudad de San Lucar de Barrameda en los Reinos de Castilla, hija legítima de don José de Viera [Vieyra y Sousa] y de doña Isabel Pérez, difuntos, otorga su testamento donde declara fue casada con don Ángel Luri, difunto, de cuyo matrimonio procrearon 3 criaturas que murieron en la menor edad. Nombra como albaceas en primer lugar a su hermano don Juan de Viera [Vieyra y Sousa], en segundo a don Manuel Antonio del Valle y en tercero a don Juan Manuel de Bonilla, vecinos y del comercio de Veracruz. Nombra como heredera a su alma.