Doña Antonia Amaya y Vázquez, de esta vecindad, mujer de don Cayetano Gándara, vende a don Juan Manuel de Revilla, de esta vecindad, una casa de edificio bajo, cubierta de madera, ladrillo y teja, ubicada en el confín de la Calle del Beaterio, y principio de la de los Ingenios que a una y a otra hace esquina y se compone de 24 varas de frente que lo hace hacia el norte a la citada Calle del Beaterio, y del otro lado casa también de la otorgante, y 23 y cuarta de fondo por el rumbo del oriente, por su centro y costado opuesto tiene 40, por donde linda con casa que fue de los herederos de don José [Roque] Tomati, por el costado del oriente hace al otro frente a la callejuela que va para los ingenios o paseo de los Berros, y del otro lado casa de don Antonio Varela y Antonia Domínguez, calle y plazoleta en medio, y al poniente linda con casa de don José María Becerra. Dicha propiedad heredó de su consorte don Antonio [Perello] (alías) Gomila, y hoy vende en 2 500 pesos, más 600 pesos por el agua corriente o todo el sobrante derrame que haya en la casa del frente, incluyendo armazón de tienda mostrador y polines.
Don Pedro Antonio Rodríguez, vecino y del comercio de esta Villa, vende a don Antonio [Perello] (alías) Gomila, de este propio comercio y vecindad, una casa de paredes cubierta de madera y teja, ubicada en esta Villa haciendo frente con la calle que de la Alameda sube al Plan de las Bochas de Arrieta, mirando al oriente y del otro lado casas nuevas de Antonio Varela, por el sur linda con calle que de dicha Alameda sigue a la del Beaterio y del otro lado casa esquina del comprador, al poniente con casa y solar de una hija heredera de don Ignacio de Guevara, al norte con casa chica que fue de don Juan de Medina y tierras que fueron de doña María Vázquez. La vende en 800 pesos.\t
Doña María Jacinta Garrido, natural de la Villa de Córdoba, vecina de esta vecindad, mayor de 45 años de edad, hija legítima de los difuntos don Francisco Garrido y de doña María Antonia Galvana, otorga su testamento donde declara fue casada con don Jacinto Guerra, con quien no tuvo hijos y ninguno de los dos llevó capital alguno al matrimonio. Ordena que su cuerpo se amortaje con el hábito y cuerda de San Francisco y lo sepulten en el convento; asimismo, manifiesta se manden aplicar dos misas rezadas, una en el Chico y la otra en esta parroquia. Para cumplir este testamento nombra como albacea a su compadre don Antonio Varela, vecino de esta Villa, para que entre en sus bienes los venda y remate en almoneda, y del remanente que quedase gratifique a las personas que la asisten en su enfermedad y costos de su entierro, así como es su voluntad se distribuyan en bienes y sufragios por su alma, en atención a no tener heredero forzoso.
Don Antonio Varela, vecino de esta Villa, como apoderado de don José Justo Rico, marido legítimo de doña María Álvarez, vecinos de México, vende a don José Fernández de Castañeda, de esta misma vecindad y comercio, un solar ubicado en el paraje de la Alameda, en la cantidad de 170 pesos.
Don Antonio Varela, vecino de esta Villa, declara que ha recibido de don Juan de Bárcena, de este comercio y vecindad, la cantidad de 450 pesos en calidad de depósito irregular por el término de 9 años, con causa de réditos de 22 pesos y 4 reales anuales, cuyos réditos se destinarán para ayuda del costo del aceite que arde en la lámpara del Santísimo Sacramento de la iglesia del Señor San José de la Laguna de esta Villa, siendo el Mayordomo de la Cofradía de dicho Santo Patriarca, el encargado de recaudar los premios e invertirlos en el titulado ramo, con condición que si en aquella iglesia en algún evento llegase a faltar el sagrario, es la voluntad del fundador que los premios de este principal se apliquen para el sustento y mantenimiento de los pobres de esta Real Cárcel, quedando a cargo de su percepción y distribución el Regidor Alguacil Mayor, pero si en esta Villa se estableciera Casa de Recogidas, ordena se destine este producto para la manutención y alimento de las mujeres que en ella se encierren; y para seguridad del principal hipoteca una casa ubicada en la calle que baja para los ingenios, frente a una plazoleta hacia el poniente y del otro lado casa de don Antonio Gomila y la que fue de don José [Roque] Tomati.
Antonio Varela, de esta vecindad, apoderado de doña María Josefa Trigos, vende a don Francisco Ortiz, de esta misma vecindad, un pedazo de solar de 20 varas de frente, el cual linda por el frente, hacia el poniente, con calle que del centro de esta Villa va para la Loma del Zapote, por el norte linda con casa y solar del expresado apoderado Varela, al sur con casa y solar de José Antonio Amuedo, y al oriente con solar de don Juan Polonio. Lo vende en 42 pesos, cantidad que el comprador tiene satisfechos y pagados desde el día 3 de enero de 1791.
Don Juan Francisco de Bárcena de esta vecindad, albacea testamentario de doña María Antonia Josefa Fuentes, dijo que por fallecimiento de ésta, quedó una casa de edificio bajo, ubicada en esta ciudad a la segunda cuadra de la calle de Santiago, con la cual hace su frente al norte lindando por el costado del oriente con casa que poseyó el finado don José Elías López, por el costado de poniente con casa que hoy es del presbítero don Felipe de Jesús Leboreiro, y por el sur, que es la espalda con el río nombrado de Santiago. Sobre cuyo fundo, mandó esa testadora se impusiesen 443 pesos para los objetos que expresa la siguiente cláusula tercera del testamento: que doña Manuela Varela reconoce sobre su casa de la calle de los Ingenios, cita en esta ciudad 450 pesos que recibió su padre don Antonio Varela, impuestos por don Juan de Bárcena para que con sus réditos a razón de un 5 por ciento anual se apliquen al costo de aceite de la lámpara del Santísimo Sacramento en el templo del Señor San José de esta misma ciudad, o en el caso de faltar depósito en ese templo se aplicasen al sustento de los pobres de esta cárcel, más que en el caso de que se estableciese en esta ciudad Casa de Recogidas, quedasen destinados dichos réditos para la mantención y alimentos de las mujeres que en esa casa se encerrasen, como consta en escritura otorgada en esta misma ciudad a 15 de septiembre de 1812 ante el escribano don Juan Francisco Cardeña. Que estando en la disposición doña Manuela Varela de redimir dicho capital, por lo pronto paga 200 pesos, y más adelante pagará los otros 250 pesos restantes. Conviniendo el señor cura vicario foráneo de esta ciudad presbítero don José Francisco Campomanes como rector de la obra pía, en que el comparente reciba ese capital, para imponerlo sobre la casa deslindada. Por lo antes mencionado, el comparente otorga que se da por entregado de los citados 450, bajo las circunstancias antes explicadas, e impone y sitúa sobre la repetida casa, para que se reconozca en favor de la imposición referida, con obligación de satisfacer los réditos respectivos a razón de 5 por ciento anuales, para lo cual hipoteca la casa deslindada que asegura hallarse libre, tal como la dejó la señora Fuentes para que reportase la imposición de que habla la citada cláusula tercera de su testamento, y para que deducidos los réditos que deben satisfacerse se destine el remanente de sus arrendamientos a una misa rezada cada mes y al culto del divinísimo Señor Sacramentado del convento de San Francisco, o al Beaterio y Hospital de Mujeres de esta ciudad, si llegase a faltar depósito en San Francisco.
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