Francisca Díaz, viuda, como una de las herederas de Ana Díaz, su madre, quien dejó entre otros bienes la Venta de la Hoya, dio su poder cumplido a Miguel de Troya, mercader, vecino de Jalapa, para que de conformidad con los autos de una demanda puesta por Antonio Luis a su hermano Luis Hernández, haga los pedimientos, requerimientos, alegatos necesarios, hasta conseguir la cobranza de la herencia que le corresponde de su madre.
Francisca Díaz, parda libre, vecina de este pueblo, dijo que su hijo, Felipe Santiago Hernández, difunto, vendió a Isabel del Barrio, un pedazo de solar ubicado en el barrio de arriba, que linda al oriente con casa y solar de Leonor, al fondo con solar de los naturales de este pueblo, al norte con otro solar del pueblo, mide 28 varas de frente y 82 varas de fondo, el cual vendió en 12 reales, dinero que recibió su hijo, sin hacer escritura y la citada difunta, lo heredó a Margarita Martínez.
Sebastián, Lucas, y Matías de Alarcón y Juan de Guzmán, vecinos de la jurisdicción de Jalapa, sucesores en los derechos de Francisca Díaz, difunta, otorgan poder general a Basilio de Alarcón, de la misma vecindad, hijo de Sebastián, para que los represente en todas sus causas y negocios civiles y criminales que al presente tienen o tuvieren con cualquier persona o comunidad, así demandando como defendiendo.
Francisco Martín Matamoros y Pedro Díaz Matamoros, hermanos y herederos de Melchor Alonso y Francisca Díaz, sus padres, vecinos que fueron de la Villa de Ayamonte, España, dieron su poder cumplido a su hermana Leonor Pérez viuda, vecina de aquella villa, para que en sus nombres pueda comparecer ante cualesquier justicias y cobre la mitad de unas casas y otros bienes a ellos pertenecientes; cobrados éstos, los haya para sí porque desde luego le hacen donación, y la mitad de las casas las retenga y posea por cuenta de los otorgantes.