Andrés Rodríguez, administrador del ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, en esta provincia, se obligó a pagar a Manuel Hernández, mercader vecino de Jalapa, 100 pesos de oro común por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para fin del mes de julio del presente año, todos juntos en una paga.
Don Francisco de Cervantes, Alcalde Mayor de Jalapa, y Manuel Hernández, vecino de este pueblo, dieron su poder cumplido a Don Agustín de Cervantes y a Diego Vásquez, procurador en la Real Audiencia de México, a los dos juntos y a cualesquiera de ellos in solidum, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar los maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones y otros bienes que les debieren; y de lo recibido, en las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan.
Manuel Hernández, tendero, vecino de Jalapa, vende a Cristóbal de Lozana Salazar, de la misma vecindad, una negra llamada Lucrecia, de nación Angola, de 23 años de edad, poco más o menos, con un hijo suyo, mulatillo, esclavo, de 5 a 6 años de edad, libres de hipoteca, empeño ni enajenación, sujetos a servidumbre, por el precio de 405 pesos de oro común, horros de alcabala.
Manuel Hernández, mercader, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Bartolomé Buzón,vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, y a Francisco Luis, vecino de este pueblo, 500 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado en Veracruz, en esta manera: 260 pesos para fin de septiembre y los 240 restantes para fin del mes de octubre del presente año.
José Martín y su esposa, Leonor Díaz, vecinos de Jalapa, se obligaron a pagar a Manuel Hernández, de la misma vecindad, 250 pesos de oro común por razón y precio de 20 botijas de vino, a 6 pesos y 4 tomines cada una, y 120 pesos que le prestó en reales de contado, para el fin del mes de octubre del presente año.