Don Felipe Santiago Sanz, residente en esta Villa de Xalapa, otorga poder al Licenciado Fernando Fernández de San Salvador, Abogado de la Real Audiencia de México y de su Ilustre y Real Colegio, vecino de aquella capital, para que en su nombre se presente ante las autoridades correspondientes y haga posturas, pujas y mejoras a haciendas y fincas que se rematen o estén por rematar judicialmente, y si por lo antes mencionado se requiriese contienda de juicio, que lo siga.
La Excelentísima Señora doña María Josefa de Alegría y Azanza, viuda y albacea del señor don Francisco Pérez de Soñanes, Conde de la Contramina, y actual mujer legítima del Excelentísimo Señor don Miguel José de Azanza, Caballero de la Orden de Santiago, del Consejo de Estado de Su Majestad, Virrey, Gobernador y Capitán General que ha sido de esta Nueva España, otorga poder general al Licenciado don Fernando Fernández de San Salvador, Abogado de la Real Audiencia y de su Ilustre Colegio de México, para que como albacea de su primer marido cobre todas las cantidades de pesos o efectos que le deban y para que la represente y defienda en todos sus pleitos, causas y negocios.
Don José Alejo de Alegría, tesorero provisional del ejército acantonado en esta villa, Caballero de la Orden Real y Distinguido de Carlos III, otorga poder especial al Licenciado Fernando Fernández de San Salvador, Abogado de la Real Audiencia de México, para que en su nombre pueda presentar en el Real Tribunal de Cuentas al fiador o fiadores correspondientes para caucionar el manejo de los reales intereses que como tal tesorero entren en su cargo, y en su consecuencia se otorguen las correspondientes escrituras de obligación por la cantidad que dicho Real Tribunal exija.