Don José Miguel Moreno, de esta vecindad, otorga que vende, cede y traspasa en favor del presbítero don Félix Ruiz Ortiz de Zárate, cura del pueblo de Tlacolulan, una casita de paredes, de edifico bajo, cubierta de madera y teja situada en esta villa, haciendo esquina a los callejones que nombran del Chorro del Poblano y del Rastro, su frente principal al primero con 14 varas mirando hacia el sur y del otro lado casa y solar del finado don Pedro Martín del Puerto Vicario; por su fondo al norte tiene 70 varas y linda con el solar del matadero o carnicería antigua del finado don Juan Esteban de Elías; por el costado del oriente linda con el de casa de doña Teresa Méndez y por el poniente con el otro callejón del rastro y casa y terreno del otro lado de José María Jiménez. Cuya deslindada casita, es la misma que hubo y compró de don Carlos José Reyes por escritura pública, que a su favor otorgó en esta villa el 22 de julio de 1818. La vende en cantidad de 500 pesos en reales de efectivo.
Sans titreMariano Beatriz Jiménez y sus hermanos José María y Cecilia, esta última casada y con licencia del ciudadano José María Medina para formalizar este instrumento; y María Micaela Cuevas, viuda de José Francisco Jiménez, hermano de los antes nombrados; dijeron que Ramón Jiménez, hermano igualmente de los mismos, les vendió hace más de tres años a los ciudadanos Marcelino Casas, José Mariano, Francisco y Antonio López, en precio de 1 000 pesos, las tierras nombradas del Altillo, ubicadas en la municipalidad de Actopan, las cuales heredaron de su difunta madre, Margarita Báez, y ésta las hubo de su padre Pedro Báez, quien las compró a los herederos de don Cayetano Domínguez, como consta por escritura del 17 de marzo de 1800 ante el escribano don Ignacio José Justiniano. Estando Ramón Jiménez ausente e ignorándose su paradero, los compradores solicitan se les otorgue la correspondiente escritura, además, está mandado por auto del señor juez de hacienda de este cantón sobre el pago de alcabala de esta misma venta a virtud de denuncia que de ella se hizo. Referente a lo antes mencionado, los comparentes señalan que es cierto todo lo antes relacionado, confirmando que Ramón Jiménez, por quien prestan voz y caución, recibió dicha cantidad por precio de las tierras del Altillo, ratificando de esta manera la venta en los relacionados compradores. Asimismo, señalan que los linderos de las tierras son los mismos que se especifican en la citada escritura, en el concepto de que allí se explica que son dos pedazos de terrenos unidos, nombrado uno la Balsa y el otro el Altillo, más conocido por éste último nombre.
Sans titreDon José Fernández de Castañeda, de esta vecindad y comercio, otorga que vende a José María Jiménez, maestro zapatero, de esta vecindad, una casita de cal y piedra, cubierta de madera y teja, con un pedazo de solar, situado en esta Villa, en el Callejón del Rastro, a espaldas de la carnicería, que se compone de 24 varas de frente y 60 de fondo. La venta se realizó en 500 pesos, de los cuales el vendedor ha recibido 300 y el resto le será otorgado en un plazo de 3 años, a un 5%. Para seguridad del acreedor queda hipotecada la misma finca.
Don José Mariano Jiménez, tasador de costas, residente en esta Villa de Xalapa, otorga que renuncia a su oficio en sus hijos don José María y don José Ignacio Jiménez, y en don Juan Florentino Justiniano, para que después de su fallecimiento se le despache al primero, al segundo o al tercero de ellos, título en forma.
Don José Mariano Jiménez, Tasador General de Costas de la Ciudad de la Nueva Veracruz, renuncia a su oficio de tasador en primer lugar en don José María, en segundo en don José Ignacio Jiménez, sus hijos legítimos, y en tercer lugar en don Manuel Salazar.
Don José Mariano Jiménez, Tasador General de Costas de la Ciudad de la Nueva Veracruz y su Provincia, residente en esta Villa, renuncia a su oficio de tasador en primer lugar en don José María, en segundo en don José Ignacio Jiménez, sus hijos legítimos, y en tercero en don Manuel Salazar.
Don José Mariano Jiménez, Tasador General de Costas de la Ciudad de la Nueva Veracruz, renuncia a su oficio de tasador en primer lugar en don José María, en segundo en don José Ignacio Jiménez, sus hijos legítimos, y en tercer lugar en don Manuel Salazar.
Don José Fernández de Castañeda, de este comercio y vecindad, otorga que vende a José Joaquín Rojas, de oficio panadero, un pedazo de solar con unas paredes que posee en el callejón que llaman del Rastro con el que colinda al frente, del otro lado con solar del matadero, al poniente con solar que fue del Capitán don Antonio Rivas, al sur con casita de José María Jiménez, y al norte con solar y casa del campanero Miguel Viveros; la venta la hace con todas sus entradas y salidas, usos y costumbres en 250 pesos, 150 pesos pagados en reales y los 100 restantes los pagará en el término de 10 meses.\t
El ciudadano Ignacio Nava, síndico del pueblo del Chico, en voz propia y en representación de los ciudadanos Sixto Hernández, Fernando Rodríguez, Francisco Jiménez, José García, Hilario Hernández, Leonardo Licona, José María Huerta, Matías García, José Antonio Licona, Miguel Carmona, Rosalía Licona, Mariano Jiménez, Pedro Jiménez, Juan Blas, Miguel Primo, José Reyes, Juan Jiménez, Anselmo Hernández, Marcelo Cruz, Francisco Cruz, José Romero, Tomás Jiménez, Antonio Aquino, José de los Ángeles, José María Cruz, Cristóbal López, José Santos, José María Báez, José Enrique, Gregorio Tejada, Valentín Romero, Pedro Pascual, Manuel Pedro, José Cabrera, Manuel Saldaña, Juan Salazar, Juan Zepeda, José María González, Pedro Sandoval, Victoriano Cristóbal, Domingo Jiménez, José Francisco Jiménez, Cristóbal Mateo, Antonio Ruiz, José María Regalado, Manuel Bailón, Felipe Rodríguez, Faustino Cortés, Andrés Ruedas, José María Jiménez y Julián Hernández, otorgan poder a don José Medina, de esta vecindad, para que en representación de los vecinos del pueblo del Chico, acciones y derechos, los defienda de los pleitos y se encargue de las cobranzas que tengan y en adelante tuvieren con cualesquier persona. Para lo dicho y sus incidencias, le confieren éste con libre y general administración con facultad de enjuiciar, jurar y sustituir.
Sans titreDon Antonio Guzmán y Grant, de esta vecindad, otorga que vende, cede y traspasa a favor de Juan Benítez, también de esta vecindad, una casita o vivienda de paredes, cubierta de madera y teja, situada en esta villa, en la calle que nombran de Santiago a la que hace su frente al sur, y del otro lado, casa de Mariano Benítez, y tiene de frente su terreno de 10 y media varas y 120 de fondo hacia el norte, por donde linda con solar que fue de Andrés Basilio; por el costado del oriente linda con casa y terreno del finado Miguel Viveros; y por el poniente con otra de José María Jiménez. Cuya deslindada casita y terreno es la misma que hubo y heredó del presbítero don Nicolás Ricardo de Guzmán, quién la hubo y compró de don José de Ayala, por escritura que a su favor otorgó en esta villa el 13 de septiembre de 1771. Y la que ahora vende a Benítez por libre de empeño, censo e hipoteca en cantidad de 120 pesos en reales de contado.
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