María Vázquez, vecina de Jalapa, con licencia de su esposo Juan de Zarandona], dio su poder cumplido a Francisco Martínez Tinoco, de la misma vecindad, ausente, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren; especialmente, para que en su nombre se oponga a cualesquier deudas de su marido Juanes de Zarandona y saque de cualesquier personas todos sus bienes dotales, según la manera que por su carta de dote se contuviere.
Francisco Martínez Tinoco, vecino de Jalapa, vende a Sebastián Méndez Fajardo, de la misma vecindad, 10 mulas de arria con sus aparejos, por el precio de 36 pesos de oro común cada una.
Ana de Alfaro, mujer legítima de Sebastián Méndez Fajardo, vecina de Jalapa, con poder de su esposo vende a Francisco Martínez Tinoco, de la misma vecindad, una negra llamada Catalina, de nación Angola, de 18 años de edad, poco más o menos, entre bozal y ladina, con las tachas que tuviere, por el precio de 350 pesos de oro común.
Francisco Martínez Tinoco, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Cristóbal de Lozana Salazar, de la misma vecindad, 405 pesos de oro común, precio de nueve mulas y machos de arria con sus aparejos, a 45 pesos cada uno, para fin del mes de marzo de 1617, todos juntos en una paga.
Sebastián Méndez Fajardo, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Francisco Martínez Tinoco, de la misma vecindad, 360 pesos de oro común, precio de 10 mulas de arria que el susodicho le vendió, tres meses después de la fecha de esta escritura.