Juseph [José] de Brito [Lomelín], vecino de esta villa, natural de la isla de la Palma en las Canarias, hijo legítimo de Antón de Brito y Polonia González, difuntos, vecinos que fueron de la dicha isla, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que es casado legítimamente con Inés de Morantes, que primero lo fue de Diego Anastasio, vecino de pueblo de Quichula [Quechula], que trajo de dote dos pares de casas que están en el dicho pueblo; durante el matrimonio tuvieron por hijos a Joseph [José] y Ángela que murieron en edad pupilar. Manifiesta que él y la dicha su mujer casaron a Joseph [José] de Brito, vecino de esta villa, su sobrino, con Juana de Morantes, su entenada, hija de dicha Inés de Morantes y de su primer marido, y le dieron de dote 3 000 pesos. Declara por bienes unas casas altas de piedra que están en la calle Real de esta villa, con dos solares de tierra; una suerte de tierra que tiene en esta jurisdicción al pago de la Peñuela, junto a la vereda que de ésta “va iba” al pueblo viejo de San Lorenzo y a un cerrito a cuya falda esta un jagüey de agua dentro de una mata; un negro llamado Lorenzo de edad de veinte años, una negra nombrada Lorenza de edad de treinta años y una negra de edad de nueve años. Nombra albaceas a la citada su mujer y a Nicolás Blanco. Nombra heredera fideicomisaria a Inés de Morantes, para que durante los días de su vida goce los usufructos, reservando de los bienes la propiedad para Joseph [José] y María sus sobrinos, hijos de dicho Joseph [José] de Brito, su sobrino difunto; y por fin y muerte de Inés de Morantes sucedan en esta herencia los susodichos Joseph [José] y María.
JACINTO PÉREZ PADRÓN, JUEZ RECEPTOREl Capitán don Gregorio Martínez de Solís, vecino de esta villa de Córdoba, Aguacil Mayor de ella y su jurisdicción por Su Majestad, otorga que vende a Antonio Francisco Varela, vecino del pueblo de Tlalixcoyan, un esclavo negro criollo nombrado Lorenzo de cuarenta años, que es el mismo que compró entre otros, con la hacienda de beneficio de hacer azúcar que quedó por bienes de Nicolás de Olivera, difunto en esta jurisdicción, por remate público, su fecha 15 de diciembre del año pasado de 1701. El cual dicho negro lo vende por esclavo cautivo, sujeto a perpetua servidumbre y por libre de empeño, enajenación ni hipoteca sin asegurarlo de ninguna tacha, enfermedad, vicio, defecto, en precio de 280 pesos de oro común, asimismo declara que los ha recibido en reales de contado.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REALDon Francisco de Barrios, vecino de esta villa, dijo que hoy día se le remató en pública almoneda el trapiche de hacer azúcar nombrado San Sebastián, que quedó por bienes de Sebastián Rodríguez, difunto, que llaman El Contadero, con sus cañas, esclavos, machos, cobres y demás aperos en cantidad de 8 000 pesos; y por cuanto el Capitán don Manuel Sáenz de Rosas, Caballero de la Orden de Calatrava, vecino de esta villa, le dio algunos reales para la compra de cuatro esclavos nombrados Tomás de San Román y su mujer Catalina, Lorenzo y Juan del Corral; por la presente declara que dichos esclavos le pertenecen al susodicho por haberle dado dichos reales para ello y si por razón de dicho remate ha adquirido algún derecho lo cede y renuncia.
Francisco Rodríguez de Olmedo, vecino de esta villa de Córdoba, dijo que por cuanto el 4 de octubre de 1707 otorgó su testamento en la hacienda nombrada Señor San Sebastián, que fue suya, por la presente otorga codicilo de la siguiente manera: Manda que del remanente del quinto de sus bienes se dé a Gertrudis Rodríguez, mujer legítima de José Malpica, a quien crió en su casa, lo que quede después de pagar sus mandas y obras pías. Declara tener un esclavo negro criollo nombrado Lorenzo, de veintidós años de edad más o menos, el cual manda se venda y pagado su entierro y misas, lo que quede se reparta entre Rafaela, Antonia, Sebastiana y Bartolomé Rodríguez, sus nietos. Revoca el nombramiento de albaceas y nombra como tal a don Francisco Mayorga Cervantes, Cura Beneficiado de esta villa, y al Capitán don Gaspar Rendón, a este último también lo nombra como tutor y curador ad bona de sus nietos. Manda que de su propio caudal se hagan las paredes de la ermita del Señor San Sebastián, que está en esta villa, y es su voluntad que en caso de que se teche dicha capilla y se celebre el Santo Sacrificio de la misa, pide y suplica al capellán que fuere de ella le diga todos los años una misa cantada por su alma.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOJuan de la Calleja, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, vende a Juan del Moral, vecino de Jalapa, un negro llamado Lorenzo, de tierra Lucoma, de 22 años de edad, que se comprometió a entregar en este pueblo, dentro de 20 días, por el precio de 375 pesos de oro común.
El Padre Juan Bautista Díaz, de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús, administrador del Ingenio Nuestra Señora de los Remedios, en nombre y con poder del Padre Francisco de Borja y Aragón, Procurador General de la Provincia de Filipinas, vende a Miguel Ballesteros que reside en la Venta de la Rinconada, del Estado del Valle de Oaxaca, un mulatillo de 7 años, nombrado Lorenzo; esclavo sujeto a servidumbre, libre de empeño, hipoteca y otra enajenación; sin asegurarlo de vicio, defecto, ni enfermedad pública ni secreta, en el precio de 150 pesos de oro común.
El Capitán Pedro Gatica, Regidor y Depositario general de esta villa de Córdoba, hijo legítimo de Francisco López Gil de Gatica y Juana de Contreras Aguilucho, sus padres difuntos, vecinos que fueron de Jerez de la Frontera en los Reinos de Castilla, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que está casado con Magdalena de Alcalá, hija legítima de Agustín de Alcalá, difunto, y de Olaya González; durante el matrimonio procrearon a Agustín, difunto [roto] Juana de Contreras Gatica, que está casada con Jacinto Pérez Padrón, vecino de esta villa; a Josepha Gatica [Josefa de Gatica] que está casada con Marcos Blanco, vecino de esta villa; y a Gerónima [Jerónima] de Gatica, doncella. Menciona que debe y le deben las personas que se citan en la escritura. Declara por sus bienes un Oficio de Regidor y Depositario General de esta villa; un solar y casa de vivienda; 3 caballerías de tierra; un negro esclavo llamado Lorenzo, una negra nombrada Luisa; una recua de mulas de carga aparejada con treinta y cuatro mantas y una mula de silla florentina; dos solares que linda con solar de Marcos Blanco y el otro con solar de Diego del Castillo; las piezas de plata y otros géneros que se mencionan en la escritura. Nombra albaceas testamentarios a Jacinto Pérez Padrón y Marcos Blanco, sus yernos, así como a su mujer Magdalena de Alcalá, para que entren en sus bienes y los vendan, y del remanente de ellos instituye como sus herederas a las dichas tres hijas.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, JUEZ RECEPTORDon Juan Francisco Trápaga de Rosas, residente en esta villa de Córdoba y vecino de la ciudad de los Ángeles, como apoderado de don Pedro Trápaga de Rosas, su tío, vecino y mercader de dicha ciudad, en su nombre vende al Capitán don José de Segura y Ceballos, vecino de esta villa y dueño de hacienda de trapiche en su jurisdicción, catorce esclavos varones y hembras nombrados: Pedro de Alcántara; Francisco de Aguayo; Antonio de Salazar; Vicente de Rosas; Juan de Palafox; José Bueno; Juan de Angola y María Lorenza, su mujer; Juan Francisco; Melchora de Jesús; Juan Manuel; Tadeo; Petrona; y Lorenzo; los cuales hubo y heredó dicho don Pedro Trapaga de Rosas del Capitán don Pedro Sáenz de Rosas, su tío. Los vende bajo los siguientes precios: Pedro de Alcántara, en 350 pesos; Francisco de Aguayo, en 350 pesos; Antonio de Salazar, en 350 pesos; Vicente de Rosas, en 350 pesos; Juan de Palafox, en 350 pesos; José Bueno, en 350 pesos; Juan de Angola, en 350 pesos, y María Lorenza, su mujer, en el mismo precio; Juan Francisco, en 350 pesos; Melchora de Jesús, en 350 pesos; y los dichos Juan Manuel, Tadeo, Petrona y Lorenzo por ser mozos en 600 pesos los cuatro; importando en total 4 100 pesos.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDODon Miguel Ballesteros, vecino de la Venta de la Rinconada, del Marquesado del Valle, vende a Don Francisco de Cortázar, criador de ganado mayor en la Huasteca, un mulatillo, su esclavo, nombrado Lorenzo, de 8 años de edad, criollo del Ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, alias Pacho, que hubo y compró al Padre Juan Bautista Díaz, administrador de dicho ingenio; sujeto a servidumbre, libre de censo, empeño, hipoteca y otro gravamen, por el precio de 150 pesos de oro común.
Juan del Moral, vecino de Jalapa, vende a Jerónimo de la Vega, vecino de Los Ángeles, un negro llamado Lorenzo, de tierra Locume, de 20 años de edad, poco más o menos, por el precio de 400 pesos de oro común.