Se tomó la razón de 4 pipas de vino en 24 barriles que van a la ciudad de Oaxaca a entregar a Miguel Martínez y otros 8 barriles de vino para don Joseph [José] de Solís, todos en la recua de Nicolás Hernández.\n
Miguel Martínez, hijo legítimo de Julián Martínez y de Sebastiana Barilles, difuntos, natural de la Villa de Córdoba y vecino de esta Villa, otorga testamento donde declara es casado con Rita Josefa Cortés, de cuyo matrimonio han procreado a Juana Catarina, doncella, a José Antonio Onofre, a Manuela Felipa, casada con Vicente Solano, a las menores Micaela Petra y Rafaela Petra, mellizas. Nombra como albaceas testamentarios a su esposa y a su hijo José Antonio Onofre y como curador de sus dos hijas menores a José Tomás de Castro, de esta vecindad y como herederos a sus hijos.
Don José Benito Ochoa, quien fue vecino de esta Villa de Xalapa y ahora posee un rancho en esta misma jurisdicción, otorga que vende a don Miguel Martínez, de esta vecindad, una casa de madera embarrada, cubierta de teja con el sitio que le pertenece, que mide 35 varas de frente y 27 de fondo, linda al poniente con el callejón del Perro, al sur con la calle de San Francisco de Paula, solar del difunto don Miguel Cardeña y casa de don Joaquín Toraño, al oriente con solar de Joaquín Iñiguez y al norte con solar de Pedro Báez, dicha venta la hace en 260 pesos.
Rita Josefa Cortés, vecina del pueblo de Naolinco, residente en esta Villa, viuda de Miguel Martínez, otorga poder a don José María Fernández, Distinguido del Regimiento de la corona de Nueva España, también residente de esta Villa, para que en su representación demande, reciba y cobre, todas las cantidades de pesos, oro, u otros efectos que se le estuvieren debiendo.\t
Don Bernabé de Elías Vallejo, de este comercio y vecindad, dijo que en el año de 1825 fue nombrado albacea dativo del finado su tío don Juan Esteban de Elías, bajo la fianza de don Francisco González, y habiendo cumplido dicho encargo, solicitó González se cancelara dicha fianza, cosa que no procedió en los autos de dicha testamentaria, por haber éste desaparecido sin saberse de su paradero. Por lo que don Bernabé, menciona que el 11 de diciembre de 1833 solicitó se declarase libre de fianza a González, para que éste quedase libre de responsabilidad, en caso contrario, él se obliga a que los satisfará con sus bienes, comprendidos en una casa de altos y bajos. Misma, que se ubica en esta ciudad con su frente al norte, que lo hace a la plaza pública principal del mercado, y otro al oriente con la calle Ancha, por el sur linda con casa baja del concurso a don Miguel Martínez, que después fue dividida en dos, y hoy es de don José Ignacio García y de don Antonio María Salonio, y por el poniente con casa alta que fue de don José Fernández de Castañeda. Asimismo, don Bernabé dijo que entre los bienes de la testamentaria de su tío don Juan Esteban se contaban 3 000 pesos con censo redimible de 5 por ciento anual, que le reconocía el Ayuntamiento de esta ciudad, sobre el ramo de harinas, que fueron destinados, según voluntad del finado, para que el cura que fuere de esta parroquia los invirtiese en los reparos de la fábrica material de dicha iglesia o de sus altares. De dicha cantidad, solo ha sido reconocido por sus réditos que importaron hasta el 14 del presente 2 950 pesos, de los que deducidos 117 pesos uno tres cuartillas reales, que antes percibió el relacionante, quedaron líquidos 2 832 pesos seis y una cuartilla real, de la que le expidió el libramiento respectivo. El comparente declara que dichos 3 000 pesos y sus réditos que reporta sobre sí con formal y expresa hipoteca el impuesto de harinas de esta ciudad, y reconoce sobre estos fondos su Ilustre Ayuntamiento, son y pertenecen a la iglesia parroquial para los reparos de su obra material y de sus altares, y por la presente ratifica la separación que de ellos hizo de los bienes de la testamentaria, para que invirtiesen en los piadosos objetos a que fueron destinados. Cuyas cantidades percibirá el dicho señor cura del ilustre cuerpo municipal, en el orden que tengan a bien convenir.
ÁNGEL DE OCHOA, ESCRIBANOMiguel Martínez, vecino de esta Villa de Xalapa, fabricante de aguardiente Chinguirito, otorga que se obliga a satisfacer y pagar las penas, multas y costas a que fuere condenado por la superioridad, hasta en la cantidad de 300 pesos, por motivo de los defectos que cometió en la fábrica y venta de dicho caldo y la causa que se sigue contra el relacionante por parte don José Tamariz [y Rivera], Visitador de la Real Renta del Tabaco por el Excelentísimo Señor Virrey de este Reino y Comisionado del Señor Director General para el reconocimiento y visita de las Fábricas del Real Ramo de Aguardiente de Caña.
Miguel Martínez, vecino de esta Villa de Xalapa, otorga que ha recibido de don Anastasio Cruz de esta misma vecindad, como Mayordomo de la Cofradía de Señor San José de la Laguna, la cantidad de 250 pesos, cuya cantidad redimió don José Millet, vecino de Veracruz, los cuales estaban cargados sobre las casas de don Mauricio José Serrano, cuyo otorgante se obliga a tener en depósito irregular por 5 años, con causa de rédito de 5 % anuales, y como seguro de la deuda hipoteca una casa ubicada en la calle de San Francisco de Paula, haciendo esquina con el callejón del Perro que queda al poniente, hace frente al sur con la referida calle de San Francisco de Paula, y del otro lado solar del difunto don Miguel Eustaquio Cardeña y casa de don Joaquín Toraño, al oriente con solar de Joaquín Iñiguez y al norte con solar de Pedro Báez.
Juana Maldonado, viuda, vecina de esta Villa, vende a María Simona Mellado, soltera o libre, de esta vecindad, un pedazo de solar de figura triangular de 50 varas de sus lados mayores y 20 en el menor, linda por el norte y oriente con calles que de la laguna antigua van a la tenería y los Berros, por el sur con solar que fue de Miguel Martínez y por el poniente con calle que nombraron de Aburto y hoy se nombra de San Francisco de Paula y del otro lado casa de la vendedora. Lo vende en 72 pesos.