Luis Fernández, vecino de este pueblo de San Antonio Huatusco, jurisdicción de la villa de Córdoba, natural de la ciudad del puerto de Santa María en los reinos de Castilla, hijo legítimo de Lucas Fernández y de Jerónima de Meza, difuntos, estando enfermo en cama del cuerpo y sano de la voluntad, otorga su testamento en la manera siguiente: Manda un peso a las cofradías que están en la parroquia de este pueblo, de que es hermano. Declara ser casado con Lucía de Malpica, durante su matrimonio han tenido y procreado por sus hijos legítimos a Bartolomé Fernández que será de edad de 19 años, a Juan Fernández de diecisiete, Juana Fernández de dieciséis años, José Fernández de catorce años, María Fernández de ocho, Alonso Fernández de siete, Teresa Fernández de seis y a Micaela Fernández de año y medio. Ítem declara que habrá tiempo de un año que casó a doña Juana Fernández, su hija, con Alonso de Sandoval, vecina de este pueblo, a la cual le dio de dote 400 pesos. Declara por bienes su ropa, género de una tienda [roto], diez mulas, tres casas de horcones cubiertas de zacate y un horno, una escopeta con su funda y los trastes de su casa. Y para cumplir y pagar este testamento nombra albacea a Baltazar de los Reyes su compadre y a la dicha Lucía de Malpica su mujer. Por último, nombra como universales herederos a sus hijos legítimos y como tutora y curadora de los menores a su mujer.
Sem títuloDon Marcos González, natural de la villa de Cantir, Arzobispado de Burgos, jurisdicción de Campo en los Reinos de Castilla y vecino de la Villa de Orizaba, Teniente Coronel de las Milicias Provinciales de las tres villas, hijo legítimo de don José González de Miera y de doña María Fernández de los Ríos, difuntos, casado con doña Teresa Fernández, hija legítima de don Alejandro Fernández y de doña María de la Vega, otorga poder para testar a favor de don Patricio Fernández, su hijo político, junto con don Antonio de Couto y Aballe, ambos vecinos de Orizaba, y a don Manuel Santos Terán, vecino de Córdoba, asimismo los nombra albaceas testamentarios y como herederos universales nombra a doña Gabriela, casada con el citado Patricio Fernández; doña María Trinidad, don José Manuel, don Francisco, doña Micaela y doña Teresa, sus hijos legítimos.