Don Ramón Granados, vecino de esta Villa, pone por aprendiz del oficio de barbero y arte de flebotomía a José María Cabañas, su sobrino, con el Maestro don José Gutiérrez de Huesca, por el periodo de 1 año y ocho meses.
José Vicente Licona y María Victoria Trigos, consortes de esta vecindad, otorgan que venden a doña Magdalena Vázquez, mujer y conjunta persona de José María Cabañas, también de esta vecindad, un pedazo de solar, situado en la Calle de San José. Se compone de 8 varas de frente y 48 de fondo, linda al norte y sur con tierras del mismo vendedor, por la banda del oriente con las que pertenecen a José María Aburto y por la banda del poniente con las de Juan de Guevara. La venta la hace por 32 pesos.
Petrona Maldonado, vecina de esta Villa de Xalapa, viuda de don Juan Bautista Torrontegui y Goytia, junto con Ángel y Pascuala Torrontegui, sus hijos legítimos y la dicha Pascuala, casada con José María Cabañas, venden a don José Serralde, vecino de la Veracruz, una casa baja de cal y piedra, cubierta de tejas, con su sitio que mide 19 varas de frente, linda al poniente con la calle del Molino, con casa de don Francisco Maniau y Ortega, y de Manuel Garcés, al norte con solar de la casa de doña María Serdán Ponce de León, al sur con solar que fue de don José Antonio Morales y al oriente con la cerca de la huerta del Convento de San Francisco, dicha venta la hacen en 500 pesos.
Juan José Vázquez, natural del pueblo de Naolinco, mayor de 50 años, hijo legítimo de Nicolás Mariano Vázquez y María de Jesús Acosta, difuntos, otorga su testamento donde declara estar casado con Bárbara Platas, con quien procreó entre otros hijos que han muerto a María Magdalena, casada con José María Cabañas. Nombra como albaceas a don José María de Bausa y como heredera universal a su hija.\t