Don José Antonio de la Madrid y Lobiano, junto con su legítima esposa, doña María Manuela Callejo García de Mendoza, vecinos de la ciudad de la Nueva Veracruz y residentes en esta Villa de Xalapa, otorgan poder especial a don José Ignacio de la Torre, también vecino de Veracruz, para que en sus nombres otorgue escritura de venta de una casa que dieron a don Juan Manuel Muñoz, difunto padre de Ignacio Muñoz, quien fue primer esposo de doña María Manuela Calleja y como el monto de la venta corresponde a los hijos que ambos tuvieron en su matrimonio, por eso desea que se entregue la mencionada escritura, con lo cual ella y sus hijos recibirán la cantidad de 54, 000 pesos.
Don José Antonio de la Madrid y Lobiano, junto con doña María Manuela Callejo García de Mendoza, marido y mujer, vecinos de la ciudad de la Nueva Veracruz y residentes en esta Villa de Xalapa, otorgan poder especial a don José Ignacio de la Torre, vecino de la citada ciudad para que proceda a otorgar escritura de venta de una casa a don Juan Manuel Muñoz, por parte de don Ignacio Muñoz, difunto primer marido de la citada María Manuela, y cuyo producto de esta venta, que importa la cantidad de 4, 620 pesos le corresponden legítimamente a los hijos de su primer matrimonio.
Don Vicente de Cano y Valle, residente en esta villa, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, como resiente marido y conjunta persona de doña María Ramona de Bárcena y Zugadi; otorga que ha recibido de don Martín Sánchez y Serrano, del mismo comercio y vecindad, la cantidad de 13 000 pesos que de la pertenencia de la mencionada su esposa eran en su poder, según escritura de obligación y reconocimiento que otorgó en la Nueva Veracruz el 29 de noviembre de 1820. En cuya escritura para el mayor seguro del principal y premios, hipotecó un casa alta y baja, situada en la misma ciudad, en la calle de Nava, que es la del extinguido coliseo, y se compone de 10 y cuarta varas de frente que lo hace a dicha calle hacia el sur; y del otro lado casa de don Sebastián Fernández de Bobadilla; y 40 de fondo hacia el norte, por cuyo rumbo y por el costado del poniente linda con casa que fue de doña María Antonia de Soto y Carrillo; y por el costado del oriente con el fondo de la del señor don José Ignacio de la Torre. Y estando enteramente pagado de esta suma, otorga a favor del citado Serrano y del albacea de su padre recibo en forma y da por nula, tildada y de ningún valor la mencionada escritura de obligación de Serrano y por libre en absoluto su finca referida de tal afección.
Sans titreDon Francisco Antonio de la Torre, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, residente en esta Villa, otorga poder general a su hermano don José Ignacio de la Torre, del mismo comercio y vecindad, para que en su nombre cobre a todas las personas que le deban cualquier cantidad de pesos, oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, géneros, bienes, muebles, raíces y otros, así para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles o criminales, eclesiásticos o seculares, que al presente tenga o en adelante tuviera.
Don Juan Francisco López, de estado soltero, hijo legítimo de los difuntos don Francisco López y de doña Josefa del Diestro, vecinos que fueron del lugar de [Santa Cruz de] Bezana, Jurisdicción de la Abadía de la Ciudad de Santander, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, residente en esta Villa, otorga su testamento y ordena que de sus bienes se den 2 000 pesos entre los pobres vergonzantes y familias necesitadas de Veracruz; 4 000 para el sustento y curación de los pobres enfermos del Hospital de San Sebastián de dicha ciudad; asimismo dispone que se envíen 2 000 pesos a la Villa de Ixtlahuca, para que sean invertidos en bien público del vecindario; dona 2 000 pesos para la fábrica del Convento de San José de Gracia de Orizaba. Por otra parte, declara que se den 2 000 pesos a cada una de sus tres primas, vecinas del pueblo de Tepozotlán, Arzobispado de México; manifiesta que si al tiempo de su fallecimiento tuviere algún esclavo, le den su absoluta libertad. Nombra como albaceas y herederos a don José Ignacio de la Torre y a don Manuel de Villa y Gibaja, del comercio de la Nueva Veracruz.
Don Diego Villar, vecino de Querétaro, hijo legítimo de los difuntos don Facundo Villar y de doña María Sánchez, vecinos que fueron de Peñamellera Obispado de Oviedo en los Reinos de Castilla, de donde es natural el dicho Diego Villar, otorga su testamento donde declara ser soltero sin hijos. Nombra por sus albaceas y herederos en primer lugar a don Francisco Mantilla, vecino de Querétaro, y en segundo lugar al Señor don José Ignacio de la Torre, Ministro Honorario de la Junta General de Comercio, Minas y Monedas, vecino y del comercio de Veracruz y residente en esta villa.\t
Florencio Burillo, natural de Pie Monte de Cerdeña, mayor de 50 años, casado con María Viciana, residente en Cádiz, otorga su testamento donde señala que ninguno de los dos aportó nada al matrimonio, procrearon cuatro hijos. Por bienes señala una casa mesón; tiene deudas con don José Ignacio de la Torre, Bartolomé Vargas y don Domingo Franceschy. Nombra por albaceas testamentarios a don José [Alonso] Corrales y a don Ángel Retortillo, nombra herederos a sus hijos.
María Concepción Malpica, natural y residente en esta Villa, otorga que recibió de don José Ignacio de la Torre, Ministro Honorario de la Real Junta de Comercio y Minas, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, albacea de su difunto hermano don Francisco Antonio de la Torre, y por mano de don Juan Gil y Cosío, hermano político de dicho difunto, la cantidad de 500 pesos, mismos que le hizo legado en forma, por una de sus cláusulas testamentarias, por cuya cantidad otorga recibo.
Don Francisco Antonio de la Torre, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, residente en esta Villa, hijo de don Juan de la Torre y de la difunta doña Felipa de la Torre, natural de Santa María de Valdeprado, en la Provincia de Liébana, Obispado de León en Castilla, otorga su testamento donde declara fue casado con doña María Josefa Gil y Cosío, quien no llevó nada al matrimonio y él tenía 180 mil pesos moneda de Indias, sin embargo años después recibió la cantidad de 33,338 pesos ¾ de reales, como importe de su legítima madre; procrearon 3 hijos. Nombra albacea a su hermano José Ignacio de la Torre, y declara herederos a sus tres hijos de las 4/5 partes de sus bienes, y lo mismo del remanente y sobrante del quinto, después de pagadas las mandas y asignaciones. Ordena que se embarquen a España 6 000 pesos, 4 000 pesos se entreguen a su padre, y en caso de haber fallecido éste, se repartan en dos partes iguales entre los hijos de su difunta hermana, y la otra parte a su otra hermana; y los 2000 restantes sean para su tía. Ordena se gratifiquen a los 4 sirvientes que atienden su casa y se manden 2 000 pesos a las familias trabajadoras que cita en la escritura, residentes en Veracruz. De igual forma, manifiesta que posee algunos bienes en su país de origen, que le fueron heredados por su padre, y suman la cantidad de 236 mil pesos 800 reales vellón, o 15 786 de a 15 reales vellón, por lo que señala a sus albaceas, que mientras viva su padre, él los administre. Por último nombra por tutores y curadores ad bona de sus hijos, en primer lugar al citado su hermano, y en segundo a su padre político don Andrés Gil de la Torre y por falta de ambos a su hermano político Manuel Mateo Gil.
Don Manuel de Goiri, de esta vecindad y comercio, como apoderado de don José Arnaiz y Céspedes, vecino y del comercio de la Ciudad de México, vende a don José Ignacio de la Torre, Ministro Honorario de la Real Junta de Comercio, Minas y Dependencias con Extranjeros, vecino y del comercio de la Ciudad de Veracruz, una casa de paredes, cubierta de tejas, situada en la Calle de Tecuanapa, con un sitio de 28 varas de frente y 56 de fondo, linda al norte con el Hospital de la Pura y Limpia Concepción, al oriente y sur con casa y solar que fue de doña Rosalía Sanchinel y ahora es de don Manuel [Antonio] del Valle, al poniente con casa de doña María Merced de Thormes, y por el sur con dicho don Manuel [Antonio] del Valle. La vende en 6 000 pesos de oro común, de cuya cantidad 4 000 pesos reconoce a favor de la Venerable Orden Tercera de Nuestro Padre San Francisco de esta Villa.