Gertrudis Acevedo y Miguel Jerónimo López, de esta vecindad, dijeron que por cuanto el 16 de mayo de 1797 otorgaron escritura de aprendiz, poniendo la primera en poder del segundo un hijo suyo nombrado Manuel Cristóbal, para que le enseñase el oficio de zapatero por el término de 5 años, los que se cumplirán pasado mañana, pero estando ya en la actitud de tal oficial de zapatero y concluidas todas las condiciones estipuladas en la citada escritura, la dan por concluida y cancelada.\t
Gertrudis Acevedo, vecina de esta Villa de Xalapa, mujer legítima de don Salvador Alarcón, otorga que pone a su hijo legítimo, Manuel Cristóbal, de 13 años de edad, a aprender el oficio de zapatero, con el Maestro Miguel Jerónimo López, por el tiempo de 5 años, en cuyo tiempo le ha de enseñar dicho oficio, dándole de comer, vestir y calzar.
Don José Mariano Barradas, vecino de esta Villa, vende a don José Bartolomé Pérez de Llera, de esta misma vecindad y comercio, una casa situada en la Calle de la Raqueta, compuesta de 16 y media varas de frente, que lo hace al poniente, dicha calle en medio, con casa que fue de la difunta doña Paula Barradas [Meléndez] y hoy es de don Pedro Pérez de Llera; 45 varas de fondo, que lo hace al oriente con el Callejón de la Capitana, por donde tiene su puerta falsa. Por el sur linda con casa del difunto Miguel Jerónimo López, maestro zapatero, por el norte con la casa del presente escribano. La vende en 2 000 pesos de los que reconoce 500 pesos a depósito irregular a favor del Convento Hospital.
María Luciana y Juana María López, hermanas legítimas y vecinas de esta Villa, heredaron de su difunto hermano Miguel Jerónimo López, una casa en la Calle de la Raqueta, en cuya virtud están en posesión de ella, después de haber satisfecho la citada Juana María varias cantidades que el finado quedó debiendo a diversos individuos, importe que haciende a 300 pesos y que ha ido sacando de la zapatería que fue del difunto, situada en la relacionada casa, y de la venta de algunas prendas de ropa de corto valor del mismo difunto. Por todas estas consideraciones y por tener ambas comparecientes criaturas chicas que han sido y quizás sean en lo sucesivo causa de desavenencia y disturbios entre ambas, deliberaron mutuamente dividir la casa en los términos que se mencionan en esta escritura.\t