Catalina Ruiz, mujer legítima de Martín López, vecina de Jalapa, se obligó a pagar a Diego López Maldonado, residente al presente en este pueblo, 402 pesos de oro común por precio de siete mulas y tres machos cerreros, nueve en 40 pesos y otra en 42 pesos, en esta manera: 134 pesos en un año corrido de la fecha de esta escritura; 134 pesos más en otros seis meses; y los 134 pesos restantes de allí en otros seis meses.
Vicente Lorenzo, vecino de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a pagar a Diego López Maldonado, residente al presente en este pueblo, 153 pesos de oro común, precio de tres mulas y un macho cerreros, tres a 40 pesos y otra en 33 pesos, en esta manera: 51 pesos ocho meses después de la fecha de esta escritura; 51 pesos más en otros ocho meses; y los 51 pesos restantes de allí en otros ocho meses.
Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a don Fernando Cortés de Monroy, Alcalde Mayor de Jalapa, 91 pesos y 7 tomines de oro común, por otros tantos que Diego López Maldonado causó de alcabala en este pueblo, de una mulas que vendió a diferentes personas, tres meses después de la fecha de esta escritura.
Alonso Ruiz, vecino de Jalapa, dueño de su recua, se obligó a pagar a Diego López Maldonado, de la misma vecindad, 140 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, 12 días después de la fecha de esta escritura en la ciudad de México.
Melchor Felipe del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Diego López Maldonado, residente al presente en este pueblo, 808 pesos y 4 tomines de oro común, precio de 15 bestias mulares cerreras, a 55 pesos cada una, de los cuales suman en realidad 825 pesos, pero se descontaron 16 pesos y 4 tomines de alcabala que pagó por el dicho Diego López, y los dará en esta manera: 269 pesos 7 tomines ocho meses después de la fecha de esta escritura, otros 269 7 tomines de allí en otros ocho meses y los 269 pesos 7 tomines restantes de allí en otros ocho meses.
Francisco de Cárdenas, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Diego López Maldonado, residente al presente en este pueblo, 640 pesos de oro común, precio de 32 bestias mulares cerreras, a 20 pesos cada una, en esta manera: 213 pesos y 3 tomines de oro común, para el 8 de marzo de 1618, otros 213 pesos y 3 tomines de allí en otros ocho meses y los 213 pesos y 3 tomines restantes, de allí en otros ocho meses. Asimismo, se obligó a pagarle 55 pesos más de dos machos que le vendió, horros de alcabala.
Manuel Coronel, vecino de la nueva ciudad de la Veracruz, con poder del capitán Fernando López San Tomé, maestre del navío nombrado Nuestra Señora del Libramiento, que trajo negros de los reinos de Guinea, vende a Diego López Maldonado, residente en este pueblo, un negro llamado Juan, bozal, recién venido de Guinea, de 20 años de edad, poco más o menos, con las tachas que tuviere, sin asegurarlo de ninguna enfermedad, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 400 pesos de oro común.
Diego López Maldonado, residente en este pueblo, dio su poder cumplido a Melchor de los Reyes y a Lucas Cardeña Malpica, vecinos de este pueblo y a cualesquiera de ellos in solidum, y por su ausencia, a Gonzalo de Córdova, de la misma vecindad, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que puedan recibir y cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones, y otros bienes que le debieren; y de lo que recibiere y cobrare, puedan dar las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan.
Juan del Moral, vecino de Jalapa, dueño de su recua, como principal deudor, y Rodrigo Hernández de la Calleja, de la misma vecindad, como su fiador, se obligaron de mancomún a pagar a Diego López Maldonado, 495 pesos de oro común, precio de once mulas y machos cerreros, en esta manera: 165 pesos para la fecha de esta escritura en ocho meses; 165 pesos más, para de allí en otros ocho meses, y los 165 pesos restantes para de allí en otros ocho meses.
Melchor Palomino, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Diego López Maldonado, estante en este pueblo, 264 pesos de oro común, precio de seis bestias mulares, cinco cerreras y una mansa, a 44 pesos cada una, en esta manera: 118 pesos para de la fecha de esta escritura en ocho meses, 73 pesos más, para de allí en otros ocho meses, y los 73 pesos restantes, al cumplimiento de dos años.