Don José María Zavalza, Soldado del Regimiento de la Nueva España, mayor de 25 años, otorga que ha recibido de sus tíos, don Lino Caraza Jiménez y don Miguel de Arieta, apoderados de sus esposas, doña Gertrudis y doña Petra Zavalza, albaceas y herederas de don José Zavalza, su hermano que fue Presbítero, la cantidad de 4, 801 pesos, 3 y 3 cuartillas, cantidad que le correspondió a don Juan Romualdo Zavalza, difunto padre del otorgante, al hacerse la división y partición de bienes de doña María Josefa Ruiz de Morales, abuela del mencionado Juan Romualdo Zavalza.
Don Lino Carasa Jiménez y doña Gertrudis Zavalza, marido y mujer, vecinos de esta Villa, han deliberado, para servir mejor a Dios, imponer 1 000 pesos para que con sus réditos se celebre una memoria de misas, acordando con la Venerable Tercera Orden de Nuestro Padre Señor San Francisco de esta Villa, de la que son hermanos, se hagan cargo del patronato de dicha obra pía, y poniéndola en ejecución, por la presente otorgan que imponen 1 000 pesos de principal de sus bienes sobre el valor de una hacienda y trapiche de hacer azúcar, nombrada San Miguel Almolonga, ubicada en términos del pueblo de Naolinco, lindando por el norte con tierras de los indios de San Antonio Tepetlán; al poniente con tierras de los Acostas y los Garcías; por el sur con tierras de Maxtatlán; y por el oriente con tierras de la Hacienda de Tortugas. Cuya hacienda hipotecan como seguridad de la deuda, la cual está grabada únicamente con 6 000 pesos a favor de don Juan de Bárcena, pertenecientes a la obra pía de la escuela de esta Villa, y 800 pesos que reconoce a favor del Convento de Nuestro Padre San Francisco, pertenecientes a la obra pía de las misas de aguinaldo. Y se obligan a reconocer sobre dicha hacienda el premio de 5% anual, con cuyos réditos se celebrarán cada año 24 misas rezadas por los religiosos de dicho convento a favor de las almas de los otorgantes, sus ascendentes y descendientes.
Don José María Zavalza, vecino del pueblo de Perote, residente en esta Villa de Xalapa, otorga que ha recibido la cantidad de 5, 569 pesos de contado, de sus tíos políticos don Lino Caraza Jiménez y don Miguel de Arieta, maridos de Petra y Gertrudis Zavalza, herederas y albaceas de su difunto hermano el Presbítero José Zavalza.
Doña Gertrudis Zavalza, vecina y natural de esta Villa de Xalapa, hija legítima del Capitán don Juan Antonio Zavalza y de doña María Ruiz de Mora, difuntos, otorga su testamento donde declara estar casada con don Lino Carasa Jiménez, con quien tuvo por hijos a doña María del Carmen, a don Manuel María, a doña María Rafaela, a doña María Teodosia, a don Juan Francisco y a doña María Trinidad. Nombra como albaceas a su marido, en segundo lugar a su hijo don Manuel María Carasa y en tercero a su hermano político don Miguel de Arieta. Nombra como herederos a sus hijos.\t
Don Miguel de Arieta, Alcalde Ordinario, junto con su esposa doña Petra Zavalza, una de las herederas y albaceas del Licenciado don José Mariano Zavalza, quien fue Presbítero del Obispado de la Puebla; por lo que la citada heredera, en compañía de doña Gertrudis Zavalza, su hermana y también heredera del citado difunto y mujer legítima de don Lino Carasa Jiménez, otorgaron poder general a sus citados maridos, por lo cual ahora el declarante, otorga poder general al citado don Lino Caraza Jiménez, su hermano, para que use el mencionado poder otorgado por sus hermanas, tomando cuentas, administrando, rigiendo, arrendando y vendiendo cualquier bien mueble, por los tiempos, plazos y dineros que sean necesarios.
Don Miguel de Arieta y don Lino Carasa Jiménez, maridos de Petra y Gertrudis Zavalza, hermanas y herederas del Licenciado José Mariano Zavalza, otorgan poder a don Clemente de la Fragua, vecino de la Puebla de los Ángeles, para que en sus nombres cobre todas las cantidades de pesos, oro, plata, etc. que se les deban a sus esposas, en virtud de instrumentos públicos o simples, así para que otorgue cancelación y carta de pago a favor de Francisco Mateos, de la cantidad de 8, 507 pesos una cuartilla de reales que quedó de pagarles del resto de la venta de unas haciendas y ranchos, que constan en escritura de 1 de abril de 1796.
Don Lino Carasa Jiménez, natural del lugar de los Molinos [de Duero], en la Provincia de Soria, Obispado de Osma, en los Reinos de Castilla, vecino de esta Villa, hijo legítimo de los difuntos don Manuel Carasa Martínez y de doña María Jiménez, otorga que ordena su testamento donde declara ser casado con doña Gertrudis Zavalza, procrearon 5 hijos, todos mayores de 25 años. Manifiesta que a los 3 años de casado recibió por legítima paterna y materna de su citada esposa, la cantidad de 6 151 pesos ¾ de reales y otros enseres de valor. Después recibió 5 569 pesos ¾ de reales que le tocaron a la citada su esposa, como una de las herederas de su hermano el Presbítero don José Zavalza; cuando se verificó el matrimonio él tenía de 3 000 a 3 500 pesos, posteriormente recibió de algunas herencias la cantidad de 16 808 pesos. Declara por bienes suyos la hacienda de fabricar azúcar nombrada San Miguel Almolonga, situada en la Doctrina de Naolinco, la que está afecta a 7 300 pesos; la casa de su morada, otra chica, y los enseres que contienen. Nombra albacea y tenedor de sus bienes, en primer lugar a la citada su esposa doña Gertrudis Zavalza, y en segundo a sus dos hijos don Manuel María y don Juan Francisco Carasa, para que entren en sus bienes, los vendan y rematen en almoneda o fuera ella; y en el remanente que quedare de todos sus bienes, instituye como sus únicos herederos a sus hijos.