Juan Licona, vecino de la Villa de Xalapa, vende a don Bernardo Blanco, vecino de esta villa, una casa de cal y canto, cubierta de madera y teja, con el sitio que le pertenece, el cual mide 22 varas de frente y 99 de fondo, cuya casa linda al oriente con el barrio de Techacapa y calle de la Acequia, además de casa que fue de don Tomás de la Cruz y ahora es de sus herederos, al sur con solar y casa de José Peña, al norte con casa de Miguel Rivera y al poniente con solar de la casa de don José María Alfaro; dicha venta la hace en 900 pesos.
Don José María Paz, vecino de esta Villa de Xalapa, a nombre propio, de Luis Rodríguez, y demás herederos de los difuntos Gervasio Pérez y Teodora Bustillos, otorga que vende a don Miguel de Rivera, un pedazo de solar de 25 varas de frente y 40 de fondo, ubicado en el barrio de Techacapa sobre la fuente del mismo nombre, y linda por dicha fuente con la calle que llaman de San José y del otro lado casa y solar de Pedro Cruz, al oriente linda con casa y solar de doña María Antonia Guevara, al sur que es el fondo con la casa que fue de don Carlos José Garzón y hoy pertenece a la escuela pía que mandó fundar Manuel de Boza y al poniente con solar del comprador, también se incluyen 2 ½ varas que posee don Pedro Cruz a cuya voluntad queda el cederlas o venderlas al comprador. Lo vende en 123 pesos.
Doña Gertrudis Díaz de la Cueva, de esta vecindad, viuda del finado don José María Alfaro; don Francisco, doña Manuela, mujer legítima de don Miguel Rivera; y doña Guadalupe Alfaro, hijos de los susodichos, se constituyen en fiadores y principales pagadores por la cantidad de 500 pesos, mismos que el Presbítero José María Rubín de Celis, Cura del pueblo de Actopan, le ha suministrado a don José Estanislao Alfaro, hijo de la primera y hermano de los segundos, para cubrir los gastos que se le exigen el ordenarse como presbítero, hipotecando como seguro de la deuda una casa ubicada en el paraje que nombran el Puente de Lagos.