Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio Nuestra Señora de la Concepción, dio su poder cumplido a Diego de Villagrán y a Melchor López de Haro, residentes en la ciudad de México, procuradores en la Real Audiencia; y a Juan de Sabalza[Juan de Zavalza] y a Cristóbal de Lozana Salazar, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, movidos o por mover, especialmente para que ocurran ante el señor Marqués de Cerralvo, virrey de la Nueva España, y ante los señores presidente y oidores de la Real Audiencia, y pidan el agravio y fuerza que los Capitanes de infantería hacen y han hecho, en tomar las casas de morada que tiene en dicha ciudad, las cuales cada día se van deteriorando y en cuya razón pidan lo que les pareciere convenir, haciendo los pedimientos necesarios.
Sebastián Méndez Fajardo, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Juan de Zabalza, vecino de la ciudad de México, ausente, y a Baltazar Vázquez de Herrera, vecino de Jalapa, 300 pesos de oro común, precio de dos caballerías de tierra y un sitio de estancia de ganado menor, para el día de San Juan, en junio de 1613.
Diego González, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Juan de Zavalza, vecino de la ciudad de México, ausente, para que lo represente en todos sus pleitos, causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, bienes raíces y muebles que le debieren.
Diego de Alfaro, vecino de Jalapa, residente en este ingenio de Don Sebastián de la Higuera Matamoros, como uno de los herederos de Sebastián Méndez Fajardo y de Ana de Alfaro, sus padres difuntos, y en nombre de su hermana Ana de Alfaro, vende a Tomás de la Calleja, vecino de esta provincia, un sitio de estancia de ganado menor y dos caballerías de tierra que sus padres poseyeron en términos de los pueblos de San Salvador y San Andrés, en esta provincia de Jalapa, casi una legua de San Andrés y a dos leguas de Xilotepec, hacia Jalapa, de las cuales el Marqués de Salinas hizo merced a Juan de Sabalsa [Zavalza], y éste las vendió a los dichos sus padres, libres de censo, empeño, hipoteca y enajenación, por el precio de 200 pesos de oro común.
Baltazar Vázquez de Herrera, vecino de la ciudad de Toledo, en los reinos de Castilla y residente en Jalapa, dio su poder cumplido a Juan de Sabalza [Juan de Zavalza], vecino de la ciudad de México, para que represente su persona y otorgue la carta de pago y finiquito a Luis Díaz [de Lucena] y a Francisco López Enríquez, por 7 645 pesos ensayados.
Baltazar Vázquez de Herrera, vecino de Jalapa, con poder de Juan de Zabalza, vecino de la ciudad de México, vende a Sebastián Méndez Fajardo, vecino de Jalapa, un sitio de estancia para ganado menor y dos caballerías de tierra ubicados en los términos de los pueblos de San Salvador y San Andrés, en esta provincia de Jalapa, por el precio de 300 pesos de oro común.
Francisco Luis, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a Juan de Zavalza, vecino de la ciudad de México, que está ausente, y a José de Celi, y a cualquiera de ellos in solidum, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones, y otros bienes que le debieren; y de lo que recibiere, pueda dar las cartas de pago, finiquito y lasto que convengan.