El presbítero don Juan Manuel del Valle y Vieyra, de esta vecindad, como albacea de su difunta madre doña María Josefa de Vieyra y Álvarez, quien a su vez lo fue de su consorte don Manuel Antonio del Valle, padre del otorgante, dijo que por fallecimiento de don José Ignacio de Uriarte, que fue del comercio de la Nueva España, y por el concurso formado por acreedores a sus bienes, se le remató a su citado padre la hacienda nombrada Nuestra Señora de Aránzazu, alías el Encero [Lencero], ubicada en esta jurisdicción de esta villa, su fecha en 3 de agosto de 1808, en la que estaban impuestos 30 000 pesos a premio de 5 por ciento pertenecientes al convento de religiosas de la Purísima Concepción de la Puebla de los Ángeles, los cuales, continuó reconociendo sobre la misma finca por escritura pública realizada en la ciudad de la Puebla, el 5 de diciembre de 1808, con condición expresa de redimir todo en el término de 5 años. Muerto su padre, sin haber realizado ningún pago, doña María Josefa de Vieyra solicitó prórroga de otros cinco años, la cual le fue concedida con la condición de garantizar la deuda con hipoteca especial de la hacienda del Encero [Lencero] y una casa baja y alta ubicada en la calle de la Caleta de Veracruz, de la que otorgó la escritura correspondiente, en la misma ciudad de la Puebla a 30 de septiembre de 1814. Y habiéndose cumplido el tiempo de la prorroga sin haberse efectuado la redención ni pagado la mayor parte de los réditos del año de 1821; en 1822 se entabló demanda por parte del convento acreedor en la ciudad de Veracruz, celebrándose remate de ambas fincas, fincándose la casa a don Francisco de Lizardi, como apoderado de su padre político don José Javier de Olazábal, por cantidad de 25 000 pesos pagaderos en la capital de México. En cuyo remate el otorgante consiguió que el comprador continué reconociendo la imposición de las capellanías que están impuestas sobre la misma casa, por el tiempo de un año a partir de esta fecha, mientras se aclaran las noticias y circunstancias que guardan las escrituras de sus fundaciones. En cuya virtud y restando solo el otorgamiento de la escritura, por la presente otorga que vende, cede y traspasa en favor de don José Javier de Olazábal, una casa de paredes de cal y piedra, alta y baja, cubierta de madera, ladrillo y azotea, ubicada en la calle que nombran de la Caleta en la Nueva Veracruz, con su frente al poniente que se compone de 25 y media varas, calle en medio, y del otro lado casa alta de los herederos de don Alberto Herrero y 19 de fondo hacia el oriente, con más un pedazo; por el costado del norte linda con casa perteneciente a una obra pía que fundó don Diego Ortiz de Lagarchi; y por el del sur con el de otra que pertenece a don Martín de Olasagasti. Cuya deslindada finca, es la misma, que hubo por entrega y traspaso que le hizo su abuelo, don Juan de Vieyra y Sousa, a cuenta de lo que a su esposa, hija de aquel, pudiera pertenecerle de sus bienes, según escritura que de ello otorgó en la ciudad de Veracruz a 19 de mayo de 1795, dicha casa afecta en aquel tiempo a 2 500 pesos en favor del colegio de niñas de Nuestra Señora de Guadalupe de la Puebla de los Ángeles, que ya están redimidos, estando actualmente afecta con tres capellanías que se puntualizan en él acta. La vende por la cantidad de 25 000 pesos, de los cuales, 17 000 pesos que reconocerá por un año con el correspondiente interés y los 8 000 pesos restantes que entregará en una libranza en la ciudad de México, al cargo del apoderado por parte del convento de religiosas de la Concepción de la Puebla, el licenciado don Rafael Argüelles. Por último, el comprador declaró que hizo esta adquisición con la finalidad de obsequiársela a su esposa doña María Nicolasa Migoni, a quién tendrá por señora y dueña de dicha casa.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO INTERINODon Ángel González, Regidor Perpetuo, Alguacil Mayor de la Nueva Ciudad de Veracruz, y don Miguel Ignacio de Miranda, ambos residentes en esta Villa, otorgan poder especial a don Tomás Ramón de Ibarrola, vecino de la Capital de México, para que en representación de sus derechos los obligue a favor del señor don Antonio de Basoco, Caballero de la Real Orden Española de Carlos Tercero, Contador Honorario del Ejército, y por don Ángel como fiador que desde luego se constituye junto con don Pedro Miguel de Echeverría, por la cantidad de 25 000 pesos, mitad de los 50 000 que don Juan Bautista Lobo y don Martín de Olasagasti solicitan y está dispuesto a dar dicho Basoco, a premio de 5% anuales y por término de 5 años.
Don Ángel González, Regidor Perpetuo, Alguacil Mayor del Ilustre Ayuntamiento de la Nueva Veracruz, vecino y del comercio de ella, otorga poder especial a don Francisco Pérez Muñoz, de la misma vecindad y residente en la Capital de México, para que en su nombre pueda otorgar escritura de abono por cantidad de 16,000 pesos, que el mismo Pérez Muñoz ha de percibir de don Antonio Basoco, a premio de un 5% en cada uno de los seis años que ha de retener en su poder esta suma, bajo las fianzas que han de otorgarse por ocho individuos, cada uno por la cantidad de 2,000 pesos, quienes son don José Gil de Partearroyo, don Pablo Fraile y Santa María, don Mariano Francisco Pasquel, don Tomás Martínez, don Jerónimo Díaz Quijano, don Juan Antonio Lemus, don Martín de Olasagarti y don Francisco Lerdo de Tejada, todos vecinos del enunciado puerto a excepción del último que lo es de la mencionada capital.\t
Don José Antonio de la Madrid y Lobiano y su esposa doña María Manuela Callejo, y don Baltazar Ruiz Fernández como curador adliten de los menores hijos de la segunda y de su primer marido don Ignacio Muñoz, los tres vecinos de la ciudad de la Nueva Veracruz, otorgan poder especial a don Felipe de Quintana y en segundo lugar a don Martín de Olasagasti, vecinos de dicha ciudad, para que en sus nombres procedan a la venta de una casa alta y 5 bajas, situadas en aquella ciudad: la primera haciendo esquina con la plazuela que llaman de San Agustín el viejo y la calle que atraviesa y va de dicha plazuela para el recinto de la banda del poniente, y las 5 bajas en la misma calle.
Don Juan Lucas de Olavarrieta, del comercio de la Nueva Veracruz, Diputado de aquel Consulado, otorga poder especial a don Pedro Miguel de Echeverría, del mismo comercio, para que en su representación como curador que es junto con Martín de Olasagasti, de los menores hijos del finado don Juan de Unanue, se encargue de todo lo referente a lo judicial, extrajudicial y encargo de los inventarios que presente don Ignacio de Ibarra como albacea de la difunta doña Jimena Jiménez, madre de los citados menores, por lo que se le da éste con facultad y según el caso lo requiera.
Don Juan de Unanue, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, residente en Xalapa, otorga poder especial a don Juan Tomás de Miguelena, vecino de la dicha Ciudad de la Veracruz, para que en su nombre, proceda en consorcio del Regidor don Juan Bautista Lobo y don José Miguel de Iriarte, de mancomún, a otorgar la escritura de fianza a favor de don Martín de Olasagasti, por los 29 140 pesos que han quedado libres a favor del colegio de niñas de Guadalupe de la Ciudad de la Puebla, por el importe del remate que en aquella curia eclesiástica se celebró en el mencionado Olasagasti.
Don Ángel González, Regidor Perpetuo Alguacil Mayor del Ayuntamiento de la Nueva Ciudad de Veracruz, otorga poder especial a don Tomás Ramón [de] Ibarrola, vecino de la capital de México, para que en representación de su persona lo obligue a favor del señor don Antonio de Basoco, Caballero de la Real y distinguida Orden española de Carlos Tercero, Contador Honorario de Ejército, vecino de aquella corte, como fiador que junto con don Pedro Miguel de Echevarría, del comercio de Veracruz, se constituye por la cantidad de 25 000 pesos, mitad de 50 000 que don Juan Bautista Lobo y don Martín de Olasagasti solicitan, y que don Antonio Basoco está llano a darles a premio de 5% anuales.