Don Juan Ajustrado, hijo de don Juan Ajustrado y de doña Juana Piñones, natural del reino de Francia y de oficio panadero, vecino de la ciudad de Veracruz, otorga su testamento donde estipula que como voluntad testamentaria deja a su esposa María Ángela Domínguez, 400 pesos y en caso de que muera, se convierta en sufragio de su alma; nombra como albacea testamentaria a don Gregorio Ochoa de Amézaga, quien tiene conocimiento de los bienes, deudas y acciones pertenecientes a don Juan Ajustrado.
Don Gregorio Ochoa de Amezaga, vecino de esta Villa de Xalapa, albacea de don Juan Ajustrado, otorga poder general al Licenciado José Colas de Paracuellos, Abogado de la Real Audiencia de México, para que lo represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales que tenga con cualquier persona, lo defienda y demande, para lo cual comparezca ante cualquier juez, justicia, ministro y tribunal superior e inferior, secular y eclesiástico.
Don Pablo Martín Jáuregui, vecino de la Ciudad de México y residente en esta Villa de Xalapa, con poder de don Rafael Canalias y Albareda, vecino de la Veracruz, quien se lo otorgó en sustitución de doña María Ángela Domingo y Chiva, viuda de don Juan de Ajustrado, y haciendo uso del citado poder, otorga que ha recibido de don Gregorio Ochoa de Amezaga, de esta misma vecindad, la cantidad de 400 pesos, los cuales el otorgante le legó a su mujer.