Melchor del Moral, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a doña Isabel de Maya, vecina de la nueva ciudad de la Veracruz, 365 pesos de oro común que restan de 500 pesos, precio de una esclava negra llamada Juana, de nación Angola, seis meses después de la fecha de esta escritura.
Isabel de Maya, vecina de Jalapa, vende a Juan de la Calleja y a su madre, Doña Magdalena de Tejeda, de la misma vecindad, una negra llamada Gracia, de nación Angola, de 25 años de edad, bozal, sujeta a servidumbre, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 500 pesos de oro común, horros de alcabala.
Juan de la Calleja y Doña Magdalena de Tejeda, vecinos de Jalapa, se obligaron a pagar a Doña Isabel de Maya, vecina de Jalapa, 500 pesos de oro común, precio de una negra llamada Gracia, de nación Angola, bozal, para la fecha de esta escritura en cuatro meses corridos, todos juntos en una paga.
Francisco Correa, vecino de la ciudad de la Veracruz, vende a doña Isabel de Maya, vecina de Jalapa, un negro llamado Pedro y una negra llamada María, de nación Arará, por el precio de 700 pesos de oro común, a 350 pesos cada pieza.
Isabel de Maya, viuda, residente en Jalapa, vende a Andrés Ramírez, de color mulato, libre, vecino de Jalapa, una negra llamada Catalina, de nación Angola, de 20 años de edad, bozal, con las faltas y tachas que tuviere, sujeta a servidumbre, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 300 pesos de oro común, horros de alcabala.
Doña Isabel de Maya, vecina de la nueva ciudad de la Veracruz, vende a Melchor del Moral, vecino de Jalapa, una negra esclava llamada Juana, de nación Angola, de 20 años de edad, poco más o menos, con las tachas que tuviere, por el precio de 500 pesos de oro común.