Simón Zapata, vecino de Jalapa, se obliga de pagar a Hernán Pérez de Castañeda, vecino del mismo pueblo, 10 pesos de oro común y una mula con sus aparejos, los cuales le esta debiendo de las cuentas que han hecho en este pueblo.
Simón Zapata, vecino de Jalapa, salió como fiador de Alonso García de la Torre, vecino de la provincia de Jalapa, quien se obliga de pagar la composición que le corresponda sobre tres caballerías de tierra en términos de Jalapa y Coatepec.
Pedro Buzón, vecino de Veracruz, dio carta poder a Simón Zapata, vecino de Jalapa, para que en su nombre pida y demande cualesquier caballos que fueron suyos.
Simón Zapata, vecino de Jalapa, se obliga de pagar al contador Alonso de Villanueva, 120 pesos de oro común que son el precio de 6 bestias mulares de diferentes colores.
Hernando Veedor, vecino de Veracruz, se obliga de pagar a Simón Zapata y a María del Rincón, su mujer; 300 pesos de oro común que restan del precio de una esclava negra llamada Susana.
Simón Zapata y su mujer, María del Rincón, vecinos de Jalapa, venden a Hernando Veedor, una esclava negra llamada Susana, en 400 pesos de oro común.