Don José Manuel Rosendo y don Francisco Ramírez, vecinos de esta Villa de Xalapa, albaceas testamentarios de la difunta Josefa Escolástica Molina, venden a don Bartolomé Álvarez, vecino de la Antigua, una casa que linda al norte con la calle de San Francisco de Paula y casa que fue de don Lucas Rosete, al oriente con casa y solar adjudicados a María Ruiz, hija de la citada difunta, al sur con casa de la viuda de don Juan Garcés, y al poniente con el callejón de San Miguel y el de don José Rodríguez, dicha casa la venden en 1, 700 pesos.
Don Bernardo Rodríguez del Toro, Clérigo, Presbítero Domiciliario del Obispado de la Puebla, hijo de los difuntos don Bernardo Rodríguez del Toro y de doña Teresa Mellado, natural de Veracruz y residente en esta Villa de Jalapa, otorga poder para testar y de albaceazgo a su compadre don José Manuel Panes, Teniente de Artillería, para que ordene su testamento, en donde declara que los bienes que posee lo sabe su albacea, del remanente de sus bienes nombra heredera a su madre María Ruiz.
Don Juan Bautista de Lezama, de esta vecindad y comercio, otorga que debe y se obliga a pagar a don Manuel María Pérez, del comercio de Veracruz, residente en esta ciudad, 3 500 pesos, que por hacerle bien y buena obra le ha suplido. Cuya cantidad pagará dentro de cinco años, contados desde el día de ayer, con sus respectivos réditos de un 5 por ciento anual. Y para mayor seguridad del adeudo, hipoteca una casa de piedra y madera, baja, cubierta de teja, situada en esta ciudad, en la calle que llaman de San Francisco de Paula, con la que hace frente y esquina; que linda por ella hacia el norte con casa contra esquina de don José Bocelo la otra esquina con casa que fue de don Lucas Rosete; por el oriente linda con casa y solar de María Ruiz, hija de la difunta Josefa Molina; por el sur linda con casa que fue de la viuda de don Juan Garcés y; por el poniente con el callejón de San Miguel esquina de don José Rodríguez. Cuya casa la hubo y compró el otorgante de don Francisco Álvarez, hijo mayor del difunto don Bartolomé [Álvarez]; de don Diego Briseño, su albacea y tutores de sus menores hijos y de don Juan Bautista de Campo, curador ad liten de los mismos; por escritura de venta que le otorgaron en esta ciudad, el 4 de septiembre de 1824. Dicha casa se obliga a no vender, enajenar ni hipotecar hasta que dichos 3 500 pesos y sus réditos, no estén enteramente satisfechos.
Sans titreDon Francisco Álvarez, hijo mayor del difunto don Bartolomé Álvarez; don Diego Briseño su albacea y tutor de los menores y don Juan Bautista de Campo, curador ad litem de los propios dijeron que, con previa licencia judicial dada por el señor Alcalde Juez Político, otorgan que venden, ceden y traspasan a don Juan Bautista de Lezama, vecino de Veracruz, una casa de piedra y madera baja, cubierta de teja, situada en esta villa, en la calle que llaman de San Francisco de Paula con la que hace frente y esquina, que linda por ella hacia el norte con casa contra esquina de don José Bocelo, la otra esquina con casa que fue de don Lucas Rosete, por el oriente linda con casa y solar de María Ruiz, hija de la difunta Josefa Molina, por el sur linda con casa que fue de la viuda de don Juan Garcés, y por el poniente, con el callejón de San Miguel esquina de don José Rodríguez. Cuya casa quedó por bienes del dicho Bartolomé y éste la hubo y compró a don José Manuel Rosendo y don Francisco Ramírez, albaceas de la difunta Josefa Molina, según escritura pública que otorgaron a su favor su fecha en esta villa a 14 de diciembre de 1793. Dicha casa la vende en la cantidad de 4 000 pesos de contado.
Sans titreDomingo Díaz, vecino [roto], natural de la villa de Betanzos en los reinos [roto], hijo legítimo de Juan Rodríguez y de María [roto], otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que Francisco Martín, Marcos Morón, Juan Gómez Camacho, María Ruiz, mujer de Francisco Martín, le deben ciertas cantidades de pesos que se mencionan en la escritura. Menciona por sus bienes la ropa, mulas de diferentes hierros, un arcabuz de cuerda con sus frascos. Dispone varios de sus bienes para el pago de deudas, misas y una donación de mulas para el convento de esta villa. Nombra como su albacea a Antonio Hernández, vecino de esta villa, para que entre en sus bienes y cumpla su testamento.
Sans titre