Don Francisco José Cortés, Presbítero Domiciliario, natural de la Nueva Veracruz, hijo legítimo de don Francisco Bernabé Cortés y de doña María Antonia Contreras, difuntos otorga su testamento donde declara fue casado con doña María Rosa de la Peña Ceballos, de cuyo matrimonio tuvo a doña María Josefa Cortés a quien casó con Ignacio Domínguez y éstos tuvieron a su hijo José María Domínguez Cortés Peña de Ceballos, su nieto de 9 años, y a quien nombra como heredero universal; como albacea testamentaria nombra a su sobrino don Domingo Manuel Cortés, tutor, curador y tenedor de la persona y bienes de su nieto.
Don Domingo Manuel Cortés, vecino de la Villa de Xalapa, albacea testamentaria del Presbítero Francisco José Cortés, tutor y curador ad bona de su nieto menor José María Domínguez Cortés Peña de Ceballos, otorga poder especial a don Ángel López de Santa Anna, Escribano Público y de Cabildo de la Ciudad de la Nueva Veracruz, para que ante la Real Justicia de esa ciudad y en representación de dicho menor, como bisnieto legítimo de doña Manuela Nicolasa del Castillo, conocida por Salado, madre de doña María Rosa Ceballos, pida facción de inventarios de los bienes que en quedaron en dicha ciudad por fallecimiento de doña Manuela Nicolasa.
José Antonio y José Mariano Domínguez, y don José Joaquín de Zárate, en voz propia y en las de los demás herederos de don Francisco Domínguez, otorgan poder especial a don Francisco José Cortés, Presbítero Domiciliario en Puebla, para que haga transacciones y compromisos sobre lo que se a litigado con los naturales del pueblo de Chicuacentepec, con quienes tienen pleito pendiente de tierras, por lo que se le da éste con libre y general administración y facultad de sustituir.