Don Fernando de Bárcena, de esta vecindad, labrador en su Jurisdicción, otorga poder general a don Mariano José de Gamboa, natural de la capital de México y vecino del ingenio del Chico, para que a nombre de él demande, perciba y cobre judicial y extrajudicialmente de cualquier persona y de quien más haya lugar las cantidades de dinero que le adeuden a la fecha y debiesen en adelante, así para que administre cualquiera de sus bienes y rija los que al efecto le entregue. Por último, se lo confiere para que lo defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles o criminales, eclesiásticos o seculares.
Don José de la Fuente, Capitán de Infantería Provincial y Ministro Hermano Mayor de la Venerable Orden Tercera de Nuestro Padre Señor San Francisco, de cuyo convento es patrono y de sus obras pías, otorga que ha recibido de don Fernando de Bárcena, de esta vecindad, 500 pesos de principal que sobre la casa que compró a Dionisio Ángel Salvo tenía cargados éste, pertenecientes a dicho convento por escritura de depósito irregular, cuya cantidad pertenece a la memoria de misas que mandó funda don Manuel de Boza, por lo que da por cancelada la escritura de obligación.
Don Francisco Javier Fernándezde Ulloa, don José Simón de la Portilla Cabello, don Juan Pensado, don Fernando de Bárcena y don Juan Joaquín de Cendoya y Arizabaleta, hacendados y vecinos de la Villa de Xalapa, otorgan poder especial a don Mariano Pérez de Tagle, Procurador del Número de la Real Audiencia de esta Nueva España, para que en defensa de cada uno de los otorgantes y de sus haciendas, exenciones y privilegios parezca ante los señores jueces, ministros, justicias, juzgados y tribunales de este reino que con derecho deba, donde pida, demande y preténdaseles concedan guardar y conservar los privilegios, exenciones, inhibitorias y demás prerrogativas de gracia y de justicia que están concedidas y les concedan de nuevo.
Don Pedro Garay y Bea-Murguia, vecino de la Villa de Xalapa, junto con don José Antonio de la Madrid y Loviano, vecino y del comercio de la ciudad de la Nueva Veracruz, el primero con poder de don Miguel de Lizardi y don Domingo Escandón, Síndicos de la quiebra de don Baltazar Ruiz Fernández, y el segundo como dueño de la hacienda el Lencero, venden a don José Ignacio de Uriarte, vecino de la citada ciudad de la Veracruz, la referida hacienda de el Lencero, situada en esta jurisdicción de Xalapa, ubicada en el camino Real que va a la Veracruz, linda al sur con las tierras del Mayorazgo de la Higuera, al poniente con tierras de don Fernando de Bárcena y de don Juan Pérez Pensado, al norte con tierras del Castillo de los herederos de don Roque Jacinto Florido, las de los Acosta y las del rancho de Atezca y al oriente con tierras del rancho el Coyol, propias de don Juan de Bárcena, dicha venta la hace en 40, 050 pesos y 4 reales.
Don Fernando de Bárcena, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido de don Juan de Bárcena, la cantidad de 2, 000 pesos, mismos que se obliga a tener en depósito irregular por tiempo de 9 años, pagando 100 pesos de réditos anuales, y para la seguridad en su pago, hace hipoteca del rancho nombrado el Platanar en términos de este pueblo.
Don Fernando de Bárcena, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga que ha recibido de don Juan de Bárcena, la cantidad de 500 pesos y 3 reales que pertenecen a su mujer doña Ignacia Tavera, de lo que entrega recibo y se obliga a tenerlos en su poder como dote.
Don Juan de Bárcena vecino y del comercio de la Villa de Xalapa, albacea y heredero de Manuel de Boza, difunto, en cumplimiento de uno de los comunicados de su testamento, funda una escuela pública gratuita de primeras letras, cuentas y doctrina cristiana en esta Villa, para cuyo efecto sitúa 8, 000 pesos de oro común a censo redimible a razón de veinte mil el millar o 5 % de rédito anual, que son 400 pesos, los cuales señala como sueldo anual del maestro, de los 8, 000 pesos carga 6, 000 sobre la hacienda y trapiche de hacer azúcar y panela nombrada San Miguel Almolonga, propia de Lino Carasa Jiménez, y los 2, 000 sobre el rancho y trapiche de igual destino, nombrado El Platanar, propio de don Fernando de Bárcena. La casa que se destinará para tal fin se ubica en la calle Real con la que linda al frente y casa de los herederos de Manuel Barroso hacia el sur, al oriente con casa de doña María Antonia Ladrón de Guevara, al norte que es fondo linda con solar de José Pérez y al poniente con el Mesón de San Antonio, cuya casa compró a don Carlos José Garzón.
Don José Fernández de Castañeda, vecino de este comercio, dijo que por poder que tiene de don Francisco Mulero, otorga que vende a don Juan Antonio Pardo, de esta vecindad, una casa de material de edificio bajo, cubierta de madera y teja, ubicada en la Calle de San Francisco de Paula, por donde hace su frente al sur dicha calle en medio con 15 y 2/3 varas, hacia el norte linda con el solar de don Fernando Bárcena. Por la banda del poniente linda con la morada de la madre del otorgante, doña Rosa [Laureana] de Castro y al oriente hace esquina con el callejón de San Antonio. Dicha propiedad Mulero compró del otorgante, quien hoy la vende en 3 200 pesos.
Don Fernando de Bárcena, de esta vecindad, otorga que ha recibido de don Juan Francisco Carasa, de esta misma vecindad, la cantidad de un 1 000 pesos que le quedó restando del valor en que le hizo venta su trapiche, nombrado el Platanar; cuya suma por ser en su poder le otorga de ella recibo, y declara cancelada la obligación a que se constituyó para el pago.
Don Fernando de Bárcena, natural de las montañas de Santander, vecino de esta villa, mayor de sesenta años de edad, otorga su testamento en la forma siguiente: Declara que es casado con doña María Ignacia Tavera, quién trajo a su poder 500 pesos y él tenía 1 500; durante el matrimonio han tenido por hijos legítimos a José María, Manuel, María Concepción, mayores de edad, y el finado Juan Bárcena y Tavera, que lo representa su único hijo impúbero, Juan de Bárcena. Declara por únicos bienes unas 175 cabezas de ganado vacuno, fuera de las crías muertas que aún no son enterradas, y 650 pesos parte del valor en que recientemente ha vendido las literas y todos sus aperos, que le han de pagar en un mes. Asimismo, es su voluntad que el remanente del quinto de sus bienes, se apliquen a su esposa, en retribución de los servicios y empeño con que le ha ayudado a trabajar en tiempos menos calamitosos. Nombra por sus albaceas a sus hijos José María y Manuel de Bárcena. Y nombra por sus únicos y universales herederos a sus tres hijos y nieto.
Sem título