Autos hechos por parte de Pedro Gómez Calderón, tutor y curador de las personas y bienes de los hijos y herederos del difunto Juanes de Zavaleta, Juan de Escobedo, y Pedro Romero, sobre cancelar la escritura del arrendamiento de la hacienda y estancia de Chocamán.
Juan Leal de Haro, administrador del ingenio de Alonso de Villanueva, se obligó a pagar a Juan de Escobedo y a quien su poder hubiere 242 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, un mes después de la fecha de esta escritura.
Doña Teresa de la Gasca y Ortega, vecina de Jalapa, como patrona de la capellanía de misas rezadas que instituyó Doña María Ana de Mendoza, vecina que fue de la nueva ciudad de Veracruz, de 200 pesos de principal y 100 pesos de renta anual, y respecto de haber fallecido el Bachiller Juan de Escobedo, último capellán, nombró por capellanes propietarios de la misma, en primer lugar a Don Manuel Laso Nacarino, estudiante del Colegio de San Ildefonso de la ciudad de México, y en segundo lugar, a Don José Laso Nacarino, niño colegial del Colegio de San Juan de la ciudad de Los Ángeles, hijos legítimos del Alférez Don Manuel Laso Nacarino y de Doña Sebastiana de Espinosa, vecinos de la Nueva Veracruz, por ser virtuosos de buena vida y costumbres.