Juan de Dios de Sosa, natural de Jalapa, hijo legítimo de Francisco de Sosa y de María Teresa Peralta, difuntos, otorga su testamento donde declara fue casado con María Magdalena Hernández de quien le quedaron 3 hijos: José Hilario, María Guadalupe y María Polonia. Declara se casó por segunda vez con Matiana Antonia Castillo con quien y tuvo a Juan Manuel y a Romualdo Antonio, menores. Nombra como albacea, tenedora de bienes y tutora de sus hijos a dicha su mujer y como herederos universales a sus hijos excepto a José Hilario, por tener recibido lo que no le corresponde. Declara tener varias deudas, entre sus bienes se cuentan 11 vacas de vientre, 2 caballos, 2 yuntas, 2 casas de madera.
Ramón de Arrebillaga, natural de las Islas Filipinas en Manila y vecino de las Rancherías del pueblo de la Rinconada doctrina de Apazapa, hijo legítimo de don Lorenzo Arrebillaga, natural de la Villa de Bilbao en el Señorío de Vizcaya, y de doña Ana Magdalena Briones, natural de las Islas Filipinas. Declara fue casado con María Magdalena Hernández, difunta, con quien no tuvo hijos. Nombra como albaceas testamentarios a su entenada María Antonia Díaz y al marido de ésta, Miguel Francisco Tello, vecinos del pueblo de Jalapa, como herederos universales nombra a dicha su entenada y a los dos hijos de su otra entenada Luisa Díaz, nombrados Joaquina Martínez y José Martínez. Sus bienes los tiene en una memoria que mandó a escribir a don Juan Antonio de la Riva, el mancebo.