Doña Micaela Francisca Barradas, natural y vecina de esta Villa de Xalapa, soltera mayor de 25 años, hija legítima de don Sebastián Barradas y de doña Ana Gertrudis [Díez] de Sollanos, difuntos, otorga su testamento donde declara tener 3 hijos naturales que se nombran Rafaela de 11 años, José Francisco de 7 años y Mariano de 4 años, a quienes deja al cuidado de su albacea don Diego Rafael López, de esta vecindad. Nombra como herederos a sus 3 hijos.
Feliciana Antonia Rodríguez, viuda y albacea de don Rafael López, quien a su vez lo fue de Ana Gertrudis Sollanos, quien entre otros bienes dejó dos casas en esta Villa, ubicadas en la Calle del Señor San José, dejando por herederos de ellas a sus dos hijos legítimos, Sebastián y Micaela Francisca Barradas, por la presente adjudica, cede y traspasa al nominado Sebastián Barradas una de las nominadas casas, la que mide 17 y dos tercias varas de frente hacia el sur, ubicada en dicha Calle del Señor San José; por el fondo, hacia el norte, tiene 65 varas y linda con solar del indio Baltazar; por el oriente con casa de los sobrinos de dicho Barradas; y por el poniente con casa de don Juan Lagunas. La adjudica en precio de 818 pesos 1 y medio reales, importe de sus avalúos que le cupo de su porción hereditaria.
Doña Ana Gertrudis Díez de Sollanos, originaria del pueblo de San Juan de los Llanos y vecina de Jalapa, hija legítima de don Antonio Díez de Sollanos y de doña Micaela Cortés de Huerta, difuntos, otorga su testamento donde declara que fue casada con don Sebastián Barradas con quien tuvo por hijos a Micaela Francisca, doncella de 26 años, y a Sebastián Dionisio, soltero. Instituye y nombra como albaceas testamentarios a su hija Micaela Francisca Barradas y a Diego Rafael López. Ordena que le deja a su hija Micaela la casa que hace esquina con la calle Real, y como sus universales herederos nombra a sus mencionados hijos. Tiene entre sus bienes dos casas que obtuvo por bienes de su difunto marido y otra casa que hace esquina con la calle Real que labró con dinero que para ello le dio su padre.
Rafaela Josefa López y Barradas y José Francisco López y Barradas, hermanos, vecinos de esta villa de Xalapa, de estado libre y mayores de veinticinco, otorgan que venden, ceden y traspasan en favor de José Simón Peña y de María Ambrosia Montero, consortes, vecinos de esta villa, una casa de paredes, de edificio bajo, cubierta de madera y teja, situada en esta villa, haciendo esquina a la calle Real, cuarta cuadra y callejón que nombre del Perro; se compone de 16 y tres cuartas varas de frente que lo hace al sur, dicha calle en medio, y 66 de fondo hacia el norte por donde linda con el costado de casa y solar de un tal Eugenio, por el costado del poniente con el de casa y solar de Sebastián Barradas, y por el del oriente que hace el otro frente al callejón referido con viviendas altas y bajas de la casa de don Elías Nogueira. Cuya deslindada finca es la misma que obtuvieron por fallecimiento de su madre, Micaela Francisca Barradas; quién la hubo de su padre Sebastián y éste la compró a varios interesados, por escritura pública en esta villa su fecha a 22 de octubre de 1718, en mayor tamaño. La venden por la cantidad de 800 pesos en reales de contado.
JUAN FRANCISCO CARDEÑA, ESCRIBANO PÚBLICO Y REAL INTERINO