Don Eduardo de Alzazua, natural de España y vecino de la Villa de Xalapa, Ministro Hermano Mayor de la Orden Tercera de Penitencia de Nuestro Padre San Francisco, en el convento de esta villa, otorga que ha recibido de doña María Ignacia Ladrón de Guevara, de esta misma vecindad, viuda y albacea del difunto don Francisco Gerardo González, la cantidad de 500 pesos, los cuales se encontraban cargados a favor de la casa de la citada viuda, dando el declarante por nula y cancelada la escritura de la mencionada deuda.
Doña María Ignacia Ladrón de Guevara, viuda y albacea de don Francisco Gerardo González, vecina de la Villa de Xalapa, otorga que debe al difunto don Miguel Tejeda, vecino que fue de esta jurisdicción, 400 pesos de resto de mayor cantidad que importaron los maíces que suministró a la recua de dicho su marido don Francisco González, por lo que se obliga a pagarlos a don Juan Pensado como albacea del indicado Tejeda y para el seguro pago de la deuda, hipoteca 5 cuartos y asesorías de cal y canto citas en el callejón que llaman de las Bochas.
Don José Manuel de Alba, vecino y del comercio de la Villa de Xalapa, otorga que vende a don Juan de Vieyra y Sousa, vecino y del comercio de la Nueva Veracruz, una casa situada en la calle de Alba que hace esquina con la calle de Tecuanapa o del Beaterio, y hace frente al poniente con casa de Francisco, al sur linda con casa chica de don Mariano de Campo, calle del Beaterio en medio, al oriente con casa de doña María Josefa Ladrón de Guevara, al norte con casa de doña María Ignacia Ladrón de Guevara. La vende en el precio de 1, 600 pesos.
Don Francisco Gerardo González, vecino de este pueblo, dijo que el 20 de octubre de 1788, otorgó su testamento ante don Miguel Eustaquio Cardeña,, y ahora por vía de codicilo, declara lo siguiente: aparte de los 6 hijos que tuvo con su esposa doña María Ignacia Ladrón de Guevara, tiene otra hija a la que nombra por heredera junto con los demás, pide a sus albaceas que por ningún motivo dejen de cumplir el modo de entierro que él pide, contrajo deudas con don Juan de Barcena, por bienes señala la casa de su morada y 2 atajos de mulas, manda que Juan González siga en el manejo de sus mulas.
Don Mariano Narváez y don Domingo Juárez, dueños de mulas y vecino de la ciudad de Texcoco, otorgan que se obligan como principal y fiador de la cantidad de 2, 472 y 4 reales que se le deben a doña María Ignacia Ladrón de Guevara, viuda de don Francisco Gerardo González, por la compra de mulas aparejadas.
Don José Domingo y don José Emigdio González, con don Juan de Bárcena, vecino y del comercio de esta Villa, apoderado de doña María Josefa González y curador ad bona de doña María Micaela, doña María Jesús y don Juan Nepomuceno González [y Guevara] , hermanos de los primeros hijos, y herederos todos de la difunta doña María Ignacia Ladrón de Guevara, otorgan que venden al citado Juan de Bárcena una casa, situada en la Calle de Alba que hace esquina al Callejón de las Bochas, linda de frente al poniente con dicha calle en medio, y del otro lado casa de don Miguel Ignacio de Miranda, por su fondo al oriente con accesorias de la misma testamentaría, por la banda del norte linda con casa que fue del padre de aquellos, dicho Callejón en medio, y por la banda del sur con casa que fue del difunto don Juan de Vieyra [y Sousa]. Está gravada por la cantidad de 850 pesos. La venden por precio de 2 657.
Fray José Ignacio de Córdoba, Reverendo Padre de la Provincia de San Hipólito Mártir, Prior del Convento Hospital de la Purísima Concepción, ha recibido de don Juan de Bárcena, Capitán Retirado de Milicias, vecino y del comercio de este pueblo, 500 pesos, cuya cantidad es la misma que por escritura de depósito irregular recibió doña María Ignacia Ladrón de Guevara, viuda que fue de don Francisco González, del reverendo padre prior Fray Ignacio González, y la cual cargó dicha doña María Ignacia, por vía de depósito irregular con causa de réditos de 5% anual, sobre una casa que fue de su pertenencia y que ahora posee don Juan de Bárcena, por lo tanto se cancela dicha escritura de depósito.
Doña María Ignacia Ladrón de Guevara, vecina de la Villa de Xalapa, viuda de don Francisco Gerardo González, a causa del fallecimiento de don Juan González, hermano de su marido, quien únicamente dejó entre sus bienes una casa como herencia para los hijos de la otorgante, la cual se encuentra gravada con 1, 100 pesos a réditos, la que otorga que la vende al Presbítero Juan José de Socas, de la misma vecindad, la cual tiene de frente 22 y media varas y de fondo 29, linda y hace frente al poniente con la calle ancha nueva y del otro lado solar de la maestra Magdalena Luis, al sur linda con solar de Guillermo Felipe Orduña, al norte con casa de don Mariano Seoane, y por el fondo al oriente con solar de las herederas de don José de Castro. La vende por precio de 1 200 pesos de oro común.
Don Francisco Gerardo González, natural y vecino de Jalapa, hijo legítimo de don Fernando Antonio González y de doña Lucrecia María Báez, ambos difuntos, otorga su testamento donde declara que fue casado con doña María Ignacia Ladrón de Guevara, con quien tuvo a María Josefa, a Domingo José, a José Emigdio, María Josefa Micaela, Nepomuceno y a María de Jesús, todos menores; nombra como albaceas testamentarias a su esposa y a su hermano don Juan José González y como herederos universales a sus hijos. Declara que sus bienes, derechos, acciones y deudas activas y pasivas lo saben sus albaceas quienes lo declararán.
Doña María Ignacia Ladrón de Guevara, natural y vecina de esta Villa, mayor de 42 años, hija legítima de don Ignacio Ladrón de Guevara y de doña Teresa Domínguez, difuntos, otorga su testamento donde declara que contrajo matrimonio con don Francisco Gerardo González, con quien procreó a María Josefa, José Domingo, José Emilio, María Micaela, Juan, María de Jesús y María Francisca. Nombra como albaceas a don Juan de Bárcena y como herederos a sus siete hijos.\t