Gabriel Ochoa, vecino de esta provincia de Jalapa, vende a Vicente Rodríguez Ruiz, vecino de esta provincia, un negro llamado Cristóbal, criollo, de 25 años de edad, poco más o menos, y 16 mulas de arria con sus aparejos; el esclavo en 400 pesos y las mulas a 32 pesos cada una, lo cual dio un total de 912 pesos de oro común.
Pedro Carrasco, cirujano, vecino de esta provincia, recibió en arrendamiento del Bachiller Juan de Quiroz, presbítero, albacea de Alonso García de la Torre, unas casas de morada en este pueblo, de piedra y barro, cubiertas de teja, con una huerta de árboles frutales, nueve canteros de coles, lechugas y rábanos, fanega y media de maíz para zacate, 20 matas de tomate, unos plátanos de Guinea, un negro llamado Juan Bañón, y las herramientas de la huerta; dichas casas lindan con las calles real y tierras de Gabriel Ochoa, todo los cual le arrienda, por tiempo de dos años y al precio de 170 pesos de oro común anuales, pagaderos por tercios del año.
Gabriel Ochoa, español, habiendo contraído matrimonio con Magdalena Díaz, hija legítima de Juan de Quiroz y de Francisca de Yépez, vecinos de la provincia de Jalapa, recibe de sus suegros 2 119 pesos de oro común en bienes muebles y raíces, como bienes dotales.
El capitán Francisco Díaz Pimienta, residente al presente en este pueblo, vende a Gabriel Ochoa, vecino de Jalapa, una negra llamada Magdalena, de tierra Congo, bozal, de 18 años de edad, costal de huesos, sin asegurarla de cosa alguna, por el precio de 404 pesos de oro común.