Lorenzo Icardo, hijo de los difuntos Juan Icardo y Francisca Vertona, vecino de este pueblo, otorga poder para testar albaceazgo a don Juan Gómez de Estrada, para que ordene su testamento, en donde declara que las deudas y bienes que posee lo sabe su albacea, nombra heredero a su albacea, revoca cualquier otro poder para testar.
Don Francisco Almendaro, natural del pueblo de Barigote, obispado de Nore en el Reino de Génova y vecino del pueblo de Perote, dijo que a su derecho conviene el probar su legitimidad y limpieza de sangre, la de sus hijos y esposa, por lo que suplica a Vuestra Merced se sirva mandar se le reciba sumaria información con los testigos que presentara los que juramentados en forma declaren al tenor de las preguntas que se mencionan en la escritura. Hecha y protocolada dicha información pide se le de testimonio de ella.
Don Juan Bautista Guido y doña Felipa Josefa Guido, vecinos de este pueblo de Jalapa, otorgan que recibieron de don Juan Gómez de Estrada, como Mayordomo de la Cofradía de las Benditas Ánimas, la cantidad de 300 pesos, en depósito irregular, mismos que entregaron los albaceas de don Lorenzo Ycardo, quien los legó a dicha cofradía; los cuales se obligan a devolver en 9 años, pagando 15 pesos de réditos anuales, empezando a contarse desde hoy, con la condición de que esta escritura se registrará en el libro de hipotecas.
Don Domingo Franchesqui[Franco] y don Juan Bautista Guido, vecinos de esta Villa de Xalapa, en virtud del poder para testar que les confirió don Lorenzo Ycardo, otorgan su testamento en donde declaran que falleció el 16 de agosto de 1791; mandaron valuar los bienes del difunto y los vendieron en 767 pesos 2 reales, de los que pagaron 452 pesos 6 ½ reales de gastos y deudas del difunto, y resultaron a favor de la testamentaria 314 pesos 3 ½ reales, tienen pagados los alquileres del mesón y casa de la fonda, del remanente pagaron 314 pesos 3 ½ reales de herencia a las Almas Benditas y por ellas al Mayordomo Juan Gómez de Estrada.