Doña Ignacia [Polonia] de Ochoa, de esta vecindad, de estado viuda, doña Ana Felipa y doña María del Carmen de Ochoa, ambas casadas, herederas de don Domingo Ochoa, otorgan poder general a su sobrino don Antonio Ochoa, para que demande, perciba y cobre judicial y extrajudicialmente de cualquier persona y de quien más haya lugar, las cantidades de dinero que les adeuden a la fecha y debiesen en adelante, así para que las defienda en todos sus pleitos, causas y negocios civiles o criminales, eclesiásticos o seculares, por lo que se le da éste con libre y general administración y con facultad de sustituirlo.
Doña Ignacia [Polonia] de Ochoa, viuda de José [Antonio Ortiz] de Zárate, don Manuel de Benavides, marido legítimo de doña María del Carmen Ochoa, en sus nombres y el de sus hermanos políticos ausentes, don Francisco Caballero, marido legítimo de doña Manuela Ochoa, y de don Mariano González, marido legítimo de doña Ana Felipa de Ochoa, otorgan poder especial a don Félix Teixa de Senande, Oficial de la Dirección de la Real Renta de Tabaco y Secretario del Montepío de oficinas, para que se presente ante el Señor Oidor, Juez General de Bienes de Difuntos, donde deduzca los derechos que les corresponde contra las casas embargadas a Manuel de Ochoa, hermano de los otorgantes, como albacea que fue de su difunto padre, por lo que les corresponde como herencia.
Antonia García y Manuel de Ochoa, vecinos de Jalapa, viuda e hijo de don Domingo de Ochoa, quien falleció bajo la disposición de un poder para testar y dos codicilios que les confirió a los declarantes, por lo que otorgan su testamento donde declaran que el valor de todos sus bienes es de 3,660 pesos 4 y 6 octavos reales; por voluntad del difunto imponen 50 pesos sobre su casa para que sus réditos se conviertan en una misa anual cantada en el Convento de San Francisco de este pueblo; como lo hizo el difunto, los otorgantes se nombran sus albaceas. Como herederos nombran a María Cayetana de Ochoa, viuda de Juan del Día; Manuel Antonio de Ochoa, casado; Ignacia Polonia de Ochoa, casada con José de Zárate; Manuela de Ochoa, casada con Francisco Caballero; Francisco Esteban de Ochoa, casado; María Guadalupe de Ochoa, casada con Juan Martínez; María del Carmen de Ochoa y Ana Felipa de Ochoa, doncellas, sus hijos legítimos.
Doña María Ignacia y doña Ana Felipa Ochoa, hermanas, viuda la primera y casada la segunda, ausente su consorte en la Isla de la Habana; don Manuel de Benavides, marido y conjunta persona de doña María del Carmen; y don Manuel de Ochoa, todos hermanos legítimos, otorgan poder general a don José Santiago Menoyo, vecino de la Capital de México, para que en su nombre cobre a todas las personas que les deban cualquier cantidad de pesos, oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, géneros, bienes, muebles, raíces y otros, así también, para que los defienda en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles o criminales, eclesiásticos o seculares, que al presente tengan o en adelante tuvieran.\t