Cristóbal Hernández, estante en el ingenio de Orizaba, otorga poder general que a [roto], Alonso de Medina y Diego Méndez, Procuradores de causas de la ciudad de México.
Petrona de Arauz, viuda vecina del pueblo de Jalapa, vende a José de Aguilar, de la misma vecindad, un pedazo de solar que es parte de otro mayor, tiene de frente 30 varas y de fondo 25, linda por el frente con el callejón que va por la cerca del solar de Francisco de Thormes, al fondo con solar del vendedor, al norte con solar de don Pedro de Flandes y al sur con solar de Diego Méndez. La venta se hace libre de empeño e hipoteca, en 30 pesos de oro común que por él le ha dado.
Petrona de Arauz, parda libre, vecina del pueblo de Jalapa, mujer legítima que fue de Pedro de Licona, difunto, vende a Pedro de Flandes y a Diego Méndez, de la misma vecindad, un solar ubicado en este pueblo en la calle que va del Camino Real de la Veracruz para México, mide 50 varas de frente, 25 le tocan a uno y las otras 25 al segundo; cuyo solar se encuentra libre de censo, hipoteca y enajenación, con todas sus entradas y salidas, usos y costumbres, en 50 pesos de oro común.
Doña María Hernández, vecina de Xicochimalco, viuda de Antonio González, tutora de sus menores hijos, dio su poder cumplido a Diego Méndez, vecino de la jurisdicción de Jalapa, para que en su nombre pida, reciba y cobre de cualesquier personas, los pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías y otros bienes que le deban.
Miguel de la Barrera, con poder de Doña Eugenia Francisca de Amilibia Guraya y Lezama, tutora de Doña Josefa Petronila de la Higuera Matamoros, administradora del Mayorazgo de la Higuera, dio en arrendamiento a Diego Méndez, vecino de Coatepec, el potrero de San Marcos, por tiempo de nueve años, a partir del 1 de noviembre que viene del presente año, en la cantidad de 170 pesos de oro común anuales, que ha de pagar a la dicha Doña Eugenia Francisca de Amilibia, conforme fueren corriendo.
Diego Méndez, vecino de esta jurisdicción, dio 100 pesos de oro común en depósito a Sebastián de Flores Moreno, mercader, vecino de Jalapa, los cuales ha de dar a María Soltero cuando tome estado, tal como se obligó ante el Alcalde Mayor Don Juan Francisco de Herrrera.
Tomás de la Calleja, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Diego Méndez, vecino de Jalapa, 373 pesos de oro común por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para de la fecha de esta carta en seis meses, o antes si llegare flota al puerto de San Juan de Ulúa, que próximamente se espera de los reinos de Castilla.
Antonia de Valencia, viuda de Diego de Estrada, Capitán que fue de la Compañía de los Pardos del pueblo de Jalapa, vende a Diego Méndez de Segura un solar con casa de zacate ubicada en Jalapa, que mide 70 varas de largo y 55 de ancho, cuyas colindancias son con solar y casa de las Cristinas, con casa de Juan Luis, difunto, y por otro lado con casa de Melchora María. La venta se hace en 20 pesos de oro común, que le ha pagado.
Magdalena de la Cruz, viuda de Luis Martín, vecina del pueblo de Xicochimalco, como nieta legítima y heredera de Francisco Pinto y Magdalena Calvo, dijo que su abuelo otorgó su testamento donde nombra como heredera a su mujer, quien vendió los sitios de tierra a Diego Méndez en 140 pesos de oro común, y éste los heredó a Tomás Méndez, su hijo, pero como no se entregó la escritura correspondiente por deberle una parte del dinero, que ahora le ha satisfecho, le otorga la escritura de venta de los 2 sitios de tierra ubicados en un paraje llamado Anenecuilco y el otro en la vereda del monte.
Diego Méndez, vecino de la jurisdicción de Jalapa, otorga poder general a José Ramos, vecino del pueblo de Jalapa, para que lo represente en todos sus pleitos, cusas y negocios civiles y criminales que al presente tiene y en adelante tuviere con cualquier persona, así demandando como defendiendo.