Roberto Ramos, natural de la ciudad de la Laguna de la isla de Tenerife, vecino de esta Villa, hijo legítimo de Francisco Ramos y de Rita Rodríguez Manríquez, difuntos, otorga su testamento donde nombra como albacea testamentaria a don Juan Manuel Rincón, Presbítero de esta villa y como heredera universal a su alma.
Doña Ignacia Antonia Ortiz de Zárate, natural y vecina de esta Villa de Xalapa, hija legítima de don Cayetano Ortiz de Zárate y doña Micaela Sánchez [Mancilla], otorga poder al Regidor don Francisco Sáenz de Santa María, para que después de su sus días haga y ordene su testamento, para lo cual declara ser viuda de don Manuel Rincón, con quien procreó a Juana María, difunta, casada con don Antonio Mesa; a Juan Manuel, a José Antonio Victorino, a José Joaquín, a María Luisa, a Miguel José, a José María, a Gabriel José, a Manuel José, a José María, y a María de Jesús Josefa Rincón. Nombra como albacea al Regidor don Francisco Sáenz y como herederos a sus hijos legítimos.
Don Manuel Rincón Ortiz de Zárate, de esta vecindad, otorga poder especial a don José Joaquín Rincón [Ortiz de Zárate], su hermano también vecino de esta Villa, para que en su nombre represente los derechos que le asisten a los bienes de sus finados padres, don Manuel Rincón y doña Ignacia [Antonia] Ortiz de Zárate, como uno de sus herederos y cuyos autos han corrido en uno de los juzgados de esta Villa de Xalapa y hoy se hallan en la Real Audiencia de México. Asimismo, con motivo al viaje que el otorgante realizará a la Ciudad de México en solicitud de la curación de las enfermedades de que adolecen, otorga poder para testar, nombrando como albacea y heredero universal a dicho su hermano.
Don Rafael Francisco de Salazar, Notario Receptor del Juzgado Eclesiástico de esta feligresía y Mayordomo de la Archicofradía del Divinísimo Señor Sacramentado de la antigua parroquia de Jalapa, nombra como Capellán de las misas de Alva a don Juan Manuel Rincón, hijo legítimo de don Manuel José Rincón y doña Ignacia Ortiz de Zárate, en quien concurren las calidades y circunstancias apetecidas por el fundador.
Don Juan Manuel Rincón Ortiz de Zárate, albacea y heredero de su difunta hermana, doña María Luisa Rincón, y el Bachiller don José Joaquín Rincón Ortiz de Zárate, vecino de esta Villa, ambos hijos y herederos de don Manuel Rincón y doña Ignacia Antonia Ortiz de Zárate, otorgan poder especial a don Ignacio Ampaneda, vecino y del comercio de la Capital de México, para que en representación de los derechos que les corresponden como herederos comparezca ante la Real Audiencia de la Nueva España, donde por caso declarado de corte, penden los autos de inventario de los bienes de su difunta madre, donde tome y perciba los traslados que les confieran, apruebe o adicione el inventario y cuentas subsecuentes hasta su final terminación.