María de los Dolores del Moral, natural y vecina de Jalapa, hija legítima de José del Moral y de Margarita Palacios de la Higuera, españoles difuntos, otorga su testamento donde declara que es doncella y no tiene herederos. Nombra como su albacea a su sobrino Pedro del Moral y como su heredero universal a Pedro y Felipe del Moral, sus sobrinos, y como sabedores que son de lo bien que le ha servido la morena Mariana, le den a ésta la tercia parte de sus bienes en justa compensación. Asimismo declara que los bienes que tiene lo sabe su albacea.
Pedro [Rafael] del Moral y Felipe del Moral, albacea el primero y ambos sobrinos y herederos de doña María del Moral, junto con Gregorio Moral, hijo único y heredero de la Morena Mariana, todos vecinos de Jalapa, venden a don Mauricio José Serrano, de esta vecindad, una casa que quedó entre los bienes de la citada María del Moral; la cual linda al norte con la calle de San Francisco de Paula y casa de don Lino Caraza Jiménez, al oriente con casa y solar de doña María de Thormes, al sur con casa que fue de María Vázquez, y al poniente con casa de Miguel Jerónimo González de Velasco. La venden en 900 pesos, 500 pesos de contado y 400 quedan cargados sobre la casa a favor de la cofradía de Nuestra Señora del Carmen, el convento de San Francisco, la cofradía del Señor San José y 100 pesos que deben a Sebastián de los Reyes.