Lázaro Martín se obliga de pagar a Bernaldo [Bernardo] Franquiz, vecino de la ciudad de la Veracruz, 135 pesos de oro común que declaró deberle de resto de todas cuentas que con el susodicho ha tenido.\n\n
Juan Romo, vecino del pueblo de San Antonio, en voz de Martín de Zavala y a ruego e intercesión de Bernardo Franquiz, pidió a los señores presidente y oidores de la Real Audiencia de la Veracruz, le hicieren merced de dos sitios de estancia para ganado mayor en la parte y lugar, el uno de ellos que llaman los Varejones y el otro en la parte y lugar donde están tres mogotes desviados del Camino Real, que va de la estancia del dicho Bernardo Franquiz a la isla de San Juan de Ulúa. Declara que los dichos dos sitios de estancia son y pertenecen a Bernardo Franquiz, por haberse pedido para él en su nombre.
Bernaldo [Bernardo] Franquiz, vecino de la ciudad de Veracruz, se obliga de pagar a don Rodrigo de Vivero, 300 pesos de oro común, los cuales son por razón de seis mulas de diferentes hierros y colores.
Juan de Espinosa, mayoral de la estancia de Bernardo [Franquiz][roto] pidió el registro de una partida de ganado que va a la ciudad de los Ángeles, por lo que Juan de Moya, con poder que tiene otorgado, tomó juramento para hacer el registro, y junto con el presente escribano, dio fé. \n
Juan de Espinosa, mayoral que dijo ser de la hacienda de vacas de Bernardo Franquiz, asimismo dijo tener una partida de ganado vacuno que consta de 588 novillos y toros y 12 vacas que dirige a la ciudad de los Ángeles, con fierro que consta en la escritura, del que pide su registro.\n
Juan de Espinosa, mayoral de la estancia de Bernardo [Franquiz][roto] pidió el registro de una partida de ganado que va a la ciudad de los Ángeles, por lo que Juan de Moya, con poder que tiene otorgado, tomó juramento para hacer el registro, y junto con el presente escribano, dio fe.\n\n
Juan Esteban y Juan Núñez, estantes en este pueblo, entran a servir con Bernardo Franquiz, vecino de la ciudad de la Nueva Veracruz, por tiempo y espacio de un año, por precio de 90 pesos de oro común cada uno.
Bernardo Franquiz, vecino de la ciudad de la Veracruz, se obliga de pagar a Juan de Moya, 168 pesos de oro común y 6 tomines, los cuales son por razón de 37 novillos que del susodicho recibió comprados.
Doña María de Velasco, mujer legítima de Sancho de Carranza, estantes en Jalapa, dio su poder cumplido a su esposo, Sancho de Carranza, para que pueda pedir cuenta con pago de todos sus bienes que administraba su tutor, Bernardo Franquiz.