Doña María Josefa Fernández de Ulloa, de esta vecindad, viuda del finado don José de Arias, y su albacea testamentario, otorga poder especial a don José Andrés de Alcántara, Procurador del Número de la Real Audiencia de México, para que en su nombre la represente en el Superior Gobierno, en el artículo que ha promovido don José Antonio de la Peña, Regidor de este Ayuntamiento, sobre arrimos que demanda por la casa de su habitación; arreglándose para ello a las instrucciones que le ministre para su defensa.
Doña María Josefa Fernández de Ulloa, de esta vecindad, viuda, albacea del finado Capitán Retirado de Milicias don José de Arias, declara que debe por su difunto esposo a don Juan Esteban de Elías, de este comercio y vecindad, la cantidad de 6 000 pesos, obligándose a tener dicho principal en calidad de depósito irregular, por el término de 9 años con causa de réditos del 5% anual a favor de la Venerable Orden Tercera, con hipoteca de la Hacienda Zimpizahua, que adquirió por terminación de la compañía que tuvo en la contigua hacienda o ingenio de San Pedro Buenavista, alias Orduña, con don Pedro López Gómez de Herrera, su actual poseedor. Y cuyo premio de los 6 000 pesos ha destinado el citado Elías, para que se sostenga perpetuamente una misión apostólica con los religiosos de San Fernando de México, que cada tres años bajan a la Nueva Veracruz, para que a su regreso por esta villa puedan en ella predicar y confesar la temporada que tienen de costumbre dedicar en sus misiones, y si hubiera un sobrante del premio de dicho principal se dedique a beneficio del Hospital de mujeres de esta Villa mientras éste subsista, pero si despareciera se deben aplicar en misas a beneficio de las almas del purgatorio, quedando por patrona de esta obra pía la Venerable Orden Tercera.
Doña Nicolasa Catarina Cardeña, doncella, hija de don Diego Cardeña y de doña Agustina Barreda Gayón, difuntos, natural y vecina de esta Villa de Xalapa, otorga poder para testar en primer lugar a don José de Arias [y Torija], en segundo a doña María Josefa Fernández de Ulloa[y Cardeña], mujer del primero, y en tercero a don José de la Fuente, los tres sobrinos de la otorgante y vecinos de esta Villa, a los que de igual forma nombra como sus albaceas testamentarios. Nombra como herederos a los hijos de don Juan Bautista Cardeña, de José Miguel Cardeña, de Joaquín Cardeña, de don Miguel Eustaquio Cardeña, de doña Francisca de Cardeña, de Antonia Cardeña y de don Mariano Cardeña, hermanos de la otorgante.
Don José Arias y Torija, natural de la ciudad de León en los Reinos de Castilla y residente en Jalapa, hijo legítimo de don Salvador de Arias y de doña María Torija, difuntos, otorga su testamento donde declara tener en compañía con don Pedro López Gómez, vecino de Sanlúcar de Barrameda, la hacienda y trapiche de la Orduña. Dijo estar casado con doña María Josefa [Fernández de] Ulloa [y Cardeña], hija de don Francisco Javier Fernández de Ulloa y de doña Antonia Cardeña. Nombra albacea testamentaria en primer lugar a su esposa y en segundo al padre de su mujer. Como heredera universal nombra a dicha su esposa.
Doña María Josefa Fernández de Ulloa, vecina de esta Villa, viuda y albacea del finado don José de Arias, otorga poder general a su hermano el Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, de esta misma vecindad, para que en su nombre pida, demande, reciba y cobre judicial o extrajudicialmente a cualquier persona todas las cantidades de pesos, oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías y bienes muebles que le deban.
Doña Nicolasa Catarina Cardeña, doncella, natural de esta Villa de Xalapa, hija legítima de los difuntos don Diego Cardeña y doña Ángela Barreda y Gayón, otorga su testamento en donde ordena se finquen 100 pesos para que con sus réditos se ayude a los gastos de la adoración perpetua del Santísimo Sacramento de esta parroquia. Deja para la custodia de la Casa de Ejercicios Espirituales, las manillas de oro y diamante y todos sus cubiertos de plata. Declara por bienes suyos, el Oficio Público de esta Villa, la casa que habita, ubicada en la Calle de San Francisco, y las alhajas y muebles que posee. Nombra como herederos a sus sobrinos, hijos de su hermana doña Francisca Cardeña, difunta, siendo María Josefa, Francisco de Paula, María Manuela Senande y Cardeña; y a los hijos de su otra hermana, doña Antonia Cardeña, los cuales son doña María Josefa, doña María Francisca, don José Manuel, doña Francisca de Paula, don Juan, don Antonio, doña Gertrudis, doña Javiera y doña María Ana Fernández de Ulloa y Cardeña. Nombra como albaceas a su sobrino el Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa.
El Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, de esta vecindad, con poder general de su hermana doña María[na] Josefa Fernández de Ulloa, viuda, albacea de don José de Arias, otorga que ha recibido de don Francisco Ángel del Camino, Canónigo de la Catedral de la Puebla, la cantidad de 3 000 pesos, por los que le otorga recibo, obligándose a tenerlos por vía de depósito irregular por tiempo de 5 años, con el acostumbrado premio de un 5%, y para la seguridad del pago hipoteca la hacienda de fabricar azúcar nombrada Zinpizahua, ubicada en la doctrina de Coatepec, que quedó por bienes del citado Arias.
Felipa Amador, viuda, vecina de este pueblo, vende a doña Mariana Josefa de Ulloa, de esta misma vecindad, un pedazo de solar, ubicado en la callejuela que sube para la cuesta de Xalitic a la Cruz Verde, con su frente al sur y del otro lado casas de Casildo Luna, al norte linda con terreno de los naturales y lugar donde hubo un manantial que llamaron el Temazcalito, al opuesto con terreno del difunto José Valero, al fondo con el terreno que vendió a doña María Josefa Herrasti. La venta la hace en 40 pesos que le ha pagado.
Doña María Josefa Fernández de Ulloa, vecina de esta Villa, viuda del finado don José de Arias, otorga poder especial a don Francisco Maniau y Torquemada, Regidor Honorario de la Ciudad de México, para que en su nombre comparezca en aquella Tesorería General, en la Dirección General de Tabaco o en donde más convenga, a percibir y cobrar el montepío que por fallecimiento de su citado esposo le corresponde, por razón del estanquillo de puros y cigarros que le estaba encargado en esta Villa y al que sirvió algunos años.
Doña María Josefa [Fernández de] Ulloa [y Cardeña], de esta vecindad, viuda y albacea del finado don José de Arias, otorga poder especial al Señor Doctor don Francisco Pablo Vázquez, Canónigo Lectoral de la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre y representación como albacea de su esposo, otorgue escritura de subrogación o trueque de dominio de las 8 000 pesos de principal que el citado Arias impuso y cargó sobre su hacienda de fabricar azúcar, nombrada Zimpizahua, pertenecientes al Seminario de San Juan de la misma Ciudad de la Puebla.\t