Doña María Gertrudis Jiménez, viuda de don Cayetano Santos Roldán y sus hijos don José María y doña Josefa Santos Roldán, dijeron que en el año de 1825, el capitán don Manuel Santos Roldán, hijo legítimo de los primeros y hermano de los segundos, dio al citado su padre 600 pesos para componer una casa, que poseía en esta ciudad, situada en la calle que va para el Molino de Pedreguera con su frente al sur y linda por el oriente con casa de don Jacinto Álvarez; por el poniente con casa de doña Teresa López y por el norte con solar de Luz Jiménez. Y que por las ausencias del citado don Manuel no habían podido otorgar ningún instrumento para asegurarle esa cantidad; pero que, habiéndose presentado la oportunidad por hallarse de paso en esta ciudad, han deliberado en concertar la presente; por la cual, otorgan que deben, al citado capitán don Manuel Santos Roldán, la cantidad de 600 pesos, los cuales le pagarán cuando haga la partición de los bienes que se hallan pro indivisos. Y para mayor seguridad de este deudo, hipotecan la repetida casa. Y el derecho, que tiene a la referida casa, lo cede en beneficio de su señora madre doña María Gertrudis Jiménez, para que, si en algún tiempo estuviese necesitada, pueda vender la casa y aprovecharse de las utilidades que como acreedor y heredero de su difunto padre le corresponden. Y en defecto por fallecimiento de su señora madre, cede estos derechos en favor de sus sobrinos: José Joaquín, José de Jesús y Francisca Garrido, todos hijos de su hermana doña Josefa y su difunto marido don Rafael Garrido.
UntitledDoña Gertrudis y doña Albina Jiménez, mayores de 25 años, hijas y herederas de la difunta doña María Sanabia, otorgan que venden a favor de su hermano político don José María Becerra de esta vecindad, una casa nueva de edifico bajo de cal y piedra cubierta de madera, ladrillo y teja, situada en la segunda cuadra de la calle que nombran de Alba, a donde hace su frente así al poniente con 65 varas, incluyendo un pedazo de solar y del otro lado casa de don José Miguel de Iriarte, y 50 de fondo así al oriente por donde linda con la casa de José Vargas ó Zamora, por la banda del norte linda con casa de don Miguel de Campo, y por la del sur con otra de doña María Andrea Morales. Dicha propiedad la vende al precio de 4 000 pesos, mismos que tiene recibidos de contado.
Tomás Jiménez, natural y vecino de Jalapa, hijo legítimo de Antonio Jiménez y de Juana de Amaya difuntos, otorga poder para testar a su esposa María Sarabia, a su hijo Pedro Jiménez y a su yerno don José Becerra, para que después de fallecido ordenen su testamento. Declara fue casado en primeras nupcias con María del Rosario de los Reyes con quien tubo por hijo a Pedro Jiménez, y en segundas nupcias con la referida María Sarabia con quien tiene por hijos a Petrona Jiménez casada con don José Becerra, a Tomás Antonio Jiménez casado con doña María Antonia Caballero, Alfonso Jiménez, soltero, María Gertrudis Jiménez, doncella, Albina Francisca Jiménez de 12; Mariana de 7, Josefa de 5, y José de 2 años. Nombra como albaceas a sus apoderados y como herederos universales a sus hijos.