Don Alfonso Jiménez, de esta vecindad, labrador, otorga que debe y se obliga a pagar a don Francisco Egües, 600 pesos, resto de una cantidad mayor, valor de una partida de maíz, de lo que se obliga a satisfacer en 3 meses, y para la seguridad del pago ofrece como fiadores a doña Albina y doña Gertrudis Jiménez, sus hermanas.
Doña Bárbara de Castro, de esta vecindad, de estado doncella, otorga que vende, cede y traspasa al presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa, de esta vecindad, dos viviendas de edificio bajo con el solar que les corresponde, situadas en la calle del Beaterio. Se componen de 15 varas de frente que hacen su vista al norte, 47 de fondo hacia el sur por donde lindan con solar que fue de la misma compareciente, por el poniente con casa de Don Pablo Fraile y Santa María, por el oriente con otra que está fabricando doña Albina y doña Gertrudis Jiménez. La venta se hizo por precio de 1 500 pesos.
Doña Juana Domínguez, de esta vecindad, viuda y primera albacea del finado don José Ignacio del Toro, otorga que vende, cede y traspasa al Presbítero don Juan Nepomuceno Fernández de Ulloa un pedazo de solar eriazo, situado en el Callejón del Beaterio o de Paniza. Está compuesto de 8 varas de frente que lo hace al oriente, dicho callejón en medio y del otro lado casa y solar de Don José María Becerra, 30 y medio de fondo hacia el poniente, por donde linda con casa del difunto marido de la vendedora, por el norte con solar de doña Albina y Gertrudis Jiménez y por el sur con el resto del solar de la compareciente. Lo vende a precio de 180 pesos.
Doña María Sanabria, natural y vecina de esta Villa de Xalapa, hija legítima de los difuntos don Matías Sanabria y doña Cayetana Ochoa, difuntos, otorga su testamento donde declara estar casada con don Tomás Jiménez, con quien procreó a don Tomás, mayor de 40 años, a don Alfonso, a doña Petra, casada con don José María Becerra, a doña Gertrudis, a doña Albina, a doña Josefa, casada con don José Suárez, a doña María Merced, casada con don Miguel Campos, y a don Eugenio Jiménez. Declara por bienes una casa y un solar contiguo en esta Villa, un rancho de labor situado en el paraje de Zoncuantla, compuesto de 51 reses, 9 yuntas de bueyes, 26 mulas, 8 caballos y tres fanegas de sembradura de maíz, casa y demás aperos. Nombra como albaceas y tenedores de bienes en primer lugar al presbítero don José Alejandro de Campos, vecino de esta Villa, en segundo lugar a don Alfonso Jiménez, hijo de la otorgante, y en tercer lugar a doña Gertrudis y doña Albina Jiménez, y nombra como curador adliten de sus menores hijos a don Mariano Ladrón de Guevara, de esta vecindad y comercio, Nombra como herederos universales a sus hijos legítimos.
Doña Gertrudis y doña Albina Jiménez, mayores de 25 años, hijas y herederas de la difunta doña María Sanabia, otorgan que venden a favor de su hermano político don José María Becerra de esta vecindad, una casa nueva de edifico bajo de cal y piedra cubierta de madera, ladrillo y teja, situada en la segunda cuadra de la calle que nombran de Alba, a donde hace su frente así al poniente con 65 varas, incluyendo un pedazo de solar y del otro lado casa de don José Miguel de Iriarte, y 50 de fondo así al oriente por donde linda con la casa de José Vargas ó Zamora, por la banda del norte linda con casa de don Miguel de Campo, y por la del sur con otra de doña María Andrea Morales. Dicha propiedad la vende al precio de 4 000 pesos, mismos que tiene recibidos de contado.
Don Domingo [Franco] Franceschy, de este comercio, albacea de doña María Roso, otorga que ha recibido de doña Albina y de doña Gertrudis Jiménez, vecinas de esta Villa, la cantidad de 1 300 pesos, más los réditos de 5%, por lo que entrega cancelación.
Doña Gertrudis y doña Alvina [Francisca] Jiménez, de esta vecindad, mayores de 25 años, otorgan que han recibido de doña María Roso, de esta vecindad, la cantidad de 1 300 pesos, por lo que se obligan a satisfacer la suma en el término de 5 años, con un 5% en cada uno. Para seguridad del principal hipotecan una casa de edificio bajo, de cal y piedra, que están edificando en esta Villa, en la Calle de Tecuanapa, en los linderos que se mencionan en la escritura.
Tomás Jiménez, natural y vecino de Jalapa, hijo legítimo de Antonio Jiménez y de Juana de Amaya difuntos, otorga poder para testar a su esposa María Sarabia, a su hijo Pedro Jiménez y a su yerno don José Becerra, para que después de fallecido ordenen su testamento. Declara fue casado en primeras nupcias con María del Rosario de los Reyes con quien tubo por hijo a Pedro Jiménez, y en segundas nupcias con la referida María Sarabia con quien tiene por hijos a Petrona Jiménez casada con don José Becerra, a Tomás Antonio Jiménez casado con doña María Antonia Caballero, Alfonso Jiménez, soltero, María Gertrudis Jiménez, doncella, Albina Francisca Jiménez de 12; Mariana de 7, Josefa de 5, y José de 2 años. Nombra como albaceas a sus apoderados y como herederos universales a sus hijos.
Don José María Becerra, de esta vecindad, dijo que tiene impuestos 1 000 pesos sobre una casita de material cubierta de madera y tejas, situada en la Calle del Beaterio, cuyo principal pertenece al convento hospital de esta villa, de la que él se obligó a premio de un 5% en término de 9 años, pero ha convenido con el Reverendo Padre Prior actual Fray Gerardo Zavaleta y don Juan de Bárcena el trasladar dicho principal a otra casa de su pertenencia, respetando las condiciones con los que se obligó en la indicada escritura, por lo que otorga traslada en otra de calicanto y piedra, cubierta de madera, ladrillo y teja que posee en la Calle de Alba con el frente al poniente y del otro lado casas de don José Miguel de Iriarte. Por su fondo al oriente linda con el de la casa de José Zamora, por el sur con la de doña Andrea [de] Morales y por el norte con la de don Miguel de Campo. Propiedad que él compró de sus hermanas Albina y Gertrudis Jiménez y de la que se compromete a no vender, enajenar hasta que no esté redimido el principal.
Don Fernando de Cubas, de esta vecindad y comercio, en virtud del poder especial que don Juan Castro de Rivera le confirió, otorga que vende a doña Gertrudis y doña Albina Jiménez, de esta misma vecindad, la parte de la casa que su constituyente heredó de su padre, situada en la Calle de Tecuanapa, con el frente al norte y del otro lado el monasterio de Beatas, que le corresponde de frente son 16 y media varas y 47 varas de fondo, con las descripciones y colindancias que se mencionan en la escritura. La vende en 2 mil pesos.