Don Agustín Peña Redonda, natural de la Villa de Castro Urdiales en el Señorío de Vizcaya Obispado de Santander, comerciante de España y residente en Jalapa, hijo legítimo de don Pedro Peña Redonda, difunto, y de doña María Teresa de Murga, viva. Otorga su testamento donde declara ser soltero y no tener hijo alguno. Nombra como sus albaceas testamentarias y fideicomisarias a don Francisco Guerra y Agreda, vecino de Veracruz; en segundo a don Miguel Jacinto Marticorena, de la misma residencia y como universal heredera a su madre doña María Teresa de Murga.
Don Luis José Garzón, vecino del pueblo de Jalapa, en representación de su sobrino don José Mariano Chávez, hijo menor de su difunto hermano don José María Chávez, Capitán que fue de los Reales Ejércitos, otorga poder especial a don Francisco Guerra y Agreda, vecino y del comercio de Veracruz, para que en su nombre reciba de los Ministros de la Real Hacienda de las Cajas de Veracruz, la cantidad que se le ha asignado por Real disposición a dicho menor.
Don Ángel González, vecino de la Nueva Veracruz y su comercio, residente en esta Villa de Xalapa, exhibió escritura de 12 del presente mes hecha en la Ciudad de México, en la que consta que doña Mariana Arce y Echeagaray, viuda de don José de los Ríos Mantilla, vecina de la Ciudad de México, vendió una casa en esta Villa de Xalapa a don Ildefonso José Maniau y Torquemada, vecino y del comercio de México, para don José Mariano de Almanza, don Joaquín del Castillo, don Tomás Murphy, don Ángel González, don Juan Bautista Lobo, don Juan Manuel de Revuelta, don José Gil Partearroyo, y don Francisco Guerra y Agreda, vecinos y del comercio de Veracruz, en cuyo recibo se señala que se pagaron 400 pesos de alcabala y 7, 000 pesos por dicha compra. Y en vista de que todos los compradores, a excepción del compareciente, no residen en esta Villa y se han restituido a Veracruz, otorga a nombre de sus socios que se da por entregado de dicha casa y acepta la escritura.
Don Leonardo de Noguera, del Comercio de España y residente en Jalapa, por él y en nombre de su compañero don Lorenzo Victoria, otorga poder general a don Francisco Guerra y Agreda y a don Miguel Antonio de Vizcardo, y por su ausencia a don Francisco Ignacio de Herrasti, residentes en Jalapa, para que en sus nombres cobren todas las cantidades de dinero, oro, plata, mercaderías, frutos, géneros bienes y efectos que les deban.