Don Pedro Miguel Martínez y doña Rosa Laureana de Castro, marido y mujer, vecinos de esta Villa de Jalapa, fiadores de su hijo don José Uribarry para pagar a don Pedro Ignacio de Arístegui, la cantidad de 400 pesos en el plazo de 6 meses, con hipoteca de dos casas, cantidad que no pudieron pagar y que su otro hijo Manuel de Goiri se ofreció a libertarlos de esta obligación con el acreedor, por lo cual se obligan a pagar a don Manuel de Goiri, vecino de esta villa, la cantidad de 368 pesos 7 reales, cantidad que usarán para pagar el adeudo del cual son fiadores.
El Capitán don José de la Fuente, vecino y del comercio de esta Villa, apoderado de su madre, doña Juana Antonia Robledano, dueña de 5 casas ubicadas en esta Villa, vende a doña María Josefa de la Torre, vecina de esta Villa, viuda de don Miguel Barros, una de dichas casas propiedad de su madre, de paredes cubierta de madera y teja, ubicada en la Calle de Belén, con la que hace frente al oriente y del otro lado casa de don Diego José de Gorospe Irala y Padilla, por el norte con otra casa de dicha su madre, por el poniente con casa de los herederos de don Manuel Rivero, por el sur con casa de don José Uribarry. La vende en 5 800 pesos.
Don Francisco Javier de Olartegochea y don José de Uribarry, vecinos y del comercio de Jalapa, otorgan poder especial a don Francisco Díaz Ladrón de Guevara, para que en nombre de los otorgantes los obligue como fiadores principales del Párroco José Ignacio Rodríguez de Roa, Cura del pueblo y doctrina de San Jerónimo Coatepec, en favor de la Tesorería de Bulas que importen las que se le entreguen a dicho Cura.
Don Nicolás Manuel Fernández, vecino de la Villa de Xalapa, otorga poder especial a don Francisco Sáenz de Santa María, para que pida, reciba y cobre a don José de Uribarry, la cantidad de 2, 000 pesos con sus respectivos réditos.
Don José de la Calle, vecino de la Jurisdicción de Cempoala y residente en este pueblo de Jalapa, como hijo y heredero de don José de la Calle y apoderado de don Guillermo de la Calle Hurtado y Mendoza, su hermano, y albacea de su difunto padre y así mismo de doña Teresa de la Calle, de doña Ana María de la Calle, de don Antonio Trejo, curador de don Juan de Dios de la Calle, de don Francisco Morales, albacea y heredero de su difunta madre doña María Rafaela de la Calle, y don José Antonio Zavaleta como curador de los menores hijos de doña Simona de la Calle, sus hermanas, otorga poder a don José de Uribarry, vecino y del comercio de este pueblo, para que en sus nombres administre 2 casas en este pueblo, cobrando sus respectivas rentas.
Don José de Uribarry, vecino de esta Villa de Jalapa, dijo que por el poder que tiene conferido de don José María Durán, otorga que vende a don José Fernández de Castañeda, una casa de edificio alto, situada en una de las esquinas de la Plaza del Rey al lado del poniente, que por su frente lo hace al oriente y mide 30 y cuarta varas, por el costado del sur linda con casas y solares de la Cofradía de Jesús Nazareno y de las herederas del Capitán Antonio Ribot, callejón en medio, por cuyo costado tiene 123 varas, por la espalda o fondo linda con casa de las herederas de don Antonio López, al rumbo del poniente, y calle del Ganado en medio, y al norte desde dicha plaza a la calle del Ganado linda con las paredes destechadas. La vende en 2, 000 pesos; 1, 700 que tiene recibidos y 300 pesos que quedan en poder del comprador en depósito irregular, obligándose a entregarlos con sus intereses a María Gertrudis Mier.
Don Nicolás Manuel Fernández, vecino y del comercio de Jalapa, apoderado de doña Ignacia Gertrudis Morales, vende a don José de Uribarry una casa ubicada en la calle de Belén, la cual linda por el frente con el Callejón de Quiñones que desemboca en la calle de Belén, al norte linda con casa de doña Juana Antonia Robledano, al sur con casa de don Pedro Gorrindo Palomino, y por su fondo con solar de la casa del difunto don Juan Mier y Terán. La vende en 800 pesos de los cuales paga 700 de contado y los 100 restantes los deja a réditos sobre dicha casa a favor del cura de este pueblo para las misas de 12.
Don Pedro Miguel Martínez y don José de Uribarry, vecinos de Jalapa, otorgan que se obligan a tener en depósito irregular los 1, 500 pesos que pertenecen al menor Eligio Cruz, asimismo se obligan don Ventura Rosende y don Manuel Eugenio de Acosta a pagar al padre de dicho menor los réditos del 5 % por la mencionada cantidad, y para la seguridad del pago de su principal hipotecan cada uno una casa.
Don Juan Bautista González, de esta vecindad, albacea de la difunta María Marcela Baizabal, viuda que fue de Felipe Gorrón, en uso del indicado cargo, otorga que vende a favor del presbítero don José Manuel de Casas, de esta misma vecindad, una casa de paredes, cubierta de madera, ladrillo y teja, de edificio bajo, que quedó por fallecimiento de la mencionada Baizabal, en la primera cuadra de la Calle de la Amargura, la que hace su frente al poniente y del otro lado solar y paredes que pertenecen al concurso de acreedores del finado don Luis de Zárate; por su fondo al oriente con el de casa de don José Ulibarri [Uribarri; por el norte con casa hospital que pertenece al concurso de don Manuel Rivero, y por el sur con casa de don Manuel Téllez. La vende por precio de 1 245 pesos.
Don José de Uribarry, vecino de este pueblo de Jalapa, otorga poder a don Antonio López Matoso, vecino de la Ciudad de México, para que se encargue de los pleitos que tenga o tuviere con las personas o comunidades, pareciendo ante las autoridades, presentando la documentación, testimonios y demás que sea necesario, por lo que se le da éste con libre y general administración con facultad de sustituir.